El mítico boliche abrió sus puertas en marzo de 1962, en un pequeño local de la calle Uruguay con capacidad para 150 personas. Los tres propietarios, fueron Atilio Stampone, Vicente Fiasche y Rinaldo “Mamucho” Martino. Aníbal Troilo fue el encargado del nombre. Sin mucha esperanza por el futuro del negocio, “Pichuco” pensó que seguramente la inversión y los sueños se irían a los “caños” y para reforzar la idea (solo borrachos pueden pensar que esto va a perdurar), buscó el borracho en el idioma quinielero y encontró el 14.
Foto de portada: Rinaldo Martino y el maestro Carlos Di Sarli.
