
En “El Grafico” del 27 de junio (3064), apareció una producción con la intimidad de la concentración el día anterior y la mañana de la final (“Sábado y domingo junto a los muchachos”). El epígrafe que cuenta qué encontraron en la mesa de luz de Menotti, comienza con un dato singular: “El revólver que se trajo para que su señora no se asuste”. Luego describe: “La credencial. Un pequeño grabador, el transmisor portátil, un libro (autor Néstor Kraly, hijo del secretario técnico), telegramas, cartas, dinero. Y la gorra colgada del velador que identifica al flaco, a Menotti”.
Carlos Ares agregó en la nota, que el sábado la Selección entrenó por última vez, llegaron telegramas de Guillermo Vilas y de la orquesta de Osvaldo Pugliese y telefónicamente, Diego Maradona envió un saludo para todo el plantel. El domingo, misa, charla técnica y a la cancha.
El jueves 5 de marzo de 1987, el Boca de Menotti enfrentaba a Estudiantes en La Plata. Al bajar la delegación, el Flaco, el profe Dean y Jorge Rinaldi equivocan el camino al vestuario y quedaron separados del resto del plantel. Los rodearon unos 100 barras del Pincha. Insultos, patadas y manotazos. Hasta que Menotti, metió su mano derecha en un bolsito, amagó sacar un objeto y un policía lo frenó. Según testigos, vieron un arma de fuego empuñada por el entrenador y apuntando contra la gente. Todo terminó cuando Insúa (Estudiantes) abrió una puerta y sacó del lugar a los tres hombres de Boca.
La historia oficial sentenció que la policía revisó el vestuario visitante y encontró un revólver calibre 38 pero de juguete. Nunca se supo, si aquella pistola era la misma que el técnico tenía en su mesita de luz de 1978.