Grupo 1: Italia 2-Francia 1 (Mar del Plata)
El gol de Lacombe a los 40 segundos de juego, sacó a Italia de su cueva para jugar mucho antes de lo previsto, muy lejos del arco de Zoff. El empate de Rossi, después de una serie interminable de rebotes en el área, lo volvió a guardar entre las páginas de su libreto original. Bearzot restó del juego a Antognoni y el equipo entendió el mensaje. Pero un error de Janvión invitó al 2-1 y los italianos nunca desaprovechan ese tipo de ofertas.
La clave del partido: La marca de Marco Tardelli, sobre Platini.
La imagen imborrable: Los panes de pasto recién puestos, volando por el aire y los jugadores volviendo a colocarlos en su lugar…
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Grupo 1: Argentina 2-Hungría 1 (Buenos Aires, River)
“Dinámica de lo impensado”, decía Panzeri. Cuatro años de trabajo para lograr funcionamiento colectivo, preparación atlética para estar a la altura de los europeos, la Selección como la única prioridad del fútbol argentino y cierre de fronteras para 40 jugadores… Pero el fútbol es el reino del imprevisto y todo puede salir bien, aún con un libreto escrito por el Diablo. Argentina ganó a 6’ del final con una jugada que diseñó sobre la marcha, el único jugador que se sumó al plantel cuando solo faltaba un mes para comenzar la competencia: El Beto Alonso. Y las dos claves del triunfo, estuvieron sentadas en el banco gran parte del partido: Bertoni entró faltando 25’ y Alonso 16’. Un ciclo amante del buen juego, se fue de la cancha sabiendo que lo único importante del debut fue el resultado…
Luque para Alonso y el taco mágico del Beto otra vez para el centrodelantero. El arquero húngaro anticipó y chocó con el santafesino. La pelota viajó sin dueño hacia la entrada de Bertoni, que con el arco abierto de par en par marcó el segundo.
El debut fue todo nervio, después de tanto ensayo. Durante largos pasajes del complemento, las tribunas empujaban más que el equipo; con el Matador apareciendo tibiamente y solo de a ratos, Ardiles-Valencia sin volumen de juego y la defensa ofreciendo toda clase de ventajas.
ARGENTINA: Fillol; Olguín, Luis Galván, Passarella y Tarantini; Ardiles (74’ Alonso), Gallego y Valencia; Houseman (65’ Bertoni), Luque y Kempes.
HUNGRIA: Gujdar; Torok (45’ Martos), Kocsis, Kereki y Toth; Pinter, Nylasi y Zombori; Csapo, Torocsik y Nagy. DT: Lajos Baroti.
Goles: Csapo (10’), Luque (14’) y Bertoni (84’)
Expulsados: Nylasi (88’) y Torocsik (90’).
Arbitro: Da Silva Garrido (Portugal).
Después del primer partido, “El Gráfico” (6 de junio, edición 3061) convocó a Caloi para imaginar un diálogo entre Clemente y Menotti (“Masotti”, para la estrella de la contratapa de Clarín. El personaje decía que el apellido del técnico le parecía perdedor y eligió cambiarlo por uno positivo que fuera de Meno a Mas).
Clemente: “¿Por qué tantos temores en el debú?”
Masotti: “La gran responsabilidad provocaba una pesada carga sicológica. Las ganas de cumplir con la gente…”.
Clemente: “Me hubieras avisado. Yo tengo un psicoanalista que trabaja en mi tira, que por ahí te hacía precio. No te rías. Que ellos tienen gastos también. Sin ir más lejos imaginate cómo le va a quedar el diván después de meter a 22 tipos ahí arriba”.
El dibujante no perdió la oportunidad para sumar como aliado al técnico argentino, en su batalla con José María Muñoz (“Murióz” para Clemente), por los papelitos en las canchas. Una pequeña-gran batalla ganada por la tribuna, desoyendo el mandato del orden casi castrence que proponía el relator. Caloi dejó constancia del trabajo de la Federal, para impedir la lluvia de papel en las canchas.
Clemente: “Decí la verdá. ¿A vos te gustan los papelitos?
Masotti: “Claro viejo. Sin los papelitos, que son un símbolo del entusiasmo del público en un partido, no se podría jugar”.
Clemente: ¿Viste? Y Murióz no la entiende. La salida de la Selección el otro día fue espectacular. Y eso que en los accesos al estadio la cana le sacaba los diarios y los papelitos a la gente”.
En el Clarín del 24 de junio, aparecieron declaraciones de Havelange para terminar con la polémica: “No hay razones, al margen de la higiénicas para que los argentinos no puedan seguir tirando papelitos cuando su equipo sale a la cancha. Es más saludable que tiren papelitos y no botellas y no conozco ninguna reglamentación que prohíba esa costumbre”.
“El gesto de una familia coreana”: Recuadro de la revista “El Gráfico” (13 de junio, edición 3062), para demostrar que a pesar de la dictadura y el secuestro de la Constitución, Argentina seguía siendo un país abierto a toda persona de buena voluntad que desee habitarlo. Y más aún si se trataba de trabajadores, provenientes de culturas tan incansables como silenciosas en su vida cotidiana (sin reclamos políticos, ni sindicales); mostrados por la publicación de Atlántida, como los hijos preferidos de aquel precepto de “La vuelta de Martín Fierro”: “Obedezca el que obedece y será bueno el que manda”.
A fines de marzo de 1977, la dictadura recibió a una misión parlamentaria de Corea del Sur, para activar programas de radicación de agricultores surcoreanos en la Argentina.
“Son de Seúl, capital de Corea del Sur. Llegaron al país hace 15 años. Trabajaron de verduleros, tintoreros y ahora, junto a sus hijos, hacen confección y bordados. La semana anterior le entregaron al presidente de la AFA, doctor Alfredo Francisco Cantilo, un millón de pesos a repartir entre los jugadores de la Selección ‘como agradecimiento por el triunfo ante Hungría y por lo que representa el equipo para el país”, decía el semanario. Almorzaron con los jugadores en José C. Paz y se llevaron una Tango autografiada por el plantel (Yon Poong Yu, 52 años; Sun Jin Hong, 44; Yong Kwon Yu, 23; Jung Mi Yu, 20 y Jung Yun Yu, 18).
Primera fecha de la primera fase (viernes 2 de junio)
Grupo 2: Túnez 3-México 1 (Rosario)
De la mano del fútbol de Tarak Dhiab, los tunecinos lograron la primera victoria de un equipo africano en la historia de los mundiales (Marruecos 1970 y Zaire 1974).
El noveno puesto final de Túnez y sus buenas actuaciones frente a Alemania y Polonia, lo llevaron a ser la gran sorpresa del torneo.
La figura mexicana fue un joven Hugo Sánchez, en su debut en la historia de la Copa. “El Gráfico” del 30 de mayo lo presentó como “El niño de oro”. El delantero que después brilló en el Real Madrid, tenía por entonces 19 años, 20 partidos en la selección y 15 goles. “Contra la tercera de Rosario Central, Sánchez mostró rapidez, potente remate y buen manejo de ambas piernas”, decía la revista: “Jugué al fútbol desde niño. Mi padres también fue profesional, mi hermana es gimnasta olímpica y otros dos hermanos mayores también actúan profesionalmente en el Atlético Español”.
“El jueves, en vísperas de su cotejo con México, los tunecinos se aislaron en el Country del Club Provincial. Pero su director técnico Abdelmajid Chetali, nos sorprendió. Se encerró en su habitación y pasó allí todo el día y parte de la noche. Un integrante de la delegación de Túnez nos dijo que lo hacía para orar (es musulmán) y buscar una meditación trascendental alejado totalmente de cualquier contacto. De esa manera lograría insuflar luego a sus jugadores una mayor fortaleza anímica” (“El Gráfico” del 6 de junio, registrando un diálogo con un socio vitalicio del Provincial, que “no podía creer el retiro espiritual del técnico”).
Fuente: “Tribunas sin pueblo”, de Gustavo Campana.
Foto de portada: Primer partido mundialista de Michael Platini. Marius Tresor con la pelota ante la marca de Giancarlo Antognoni.
“Ayúdennos son nuestra última esperanza”, jueves 1 de junio del ’78