
Después de las victorias ante la URSS y Polonia, llegaron los malos resultados. Cinco partidos entre el 20 de marzo y el 1 de abril, le quitaron piernas al plantel.
El 27 de marzo, a 72 horas de la instalación de la última dictadura en nuestro país, la pelota seguía rodando pese a todo. En la tercera presentación de la gira europea, Argentina cayó 2-0 ante Hungría, con el arbitraje del italiano Gianfranco Menegali, en el Estadio Nepstadion y ante 40 mil espectadores.
Argentina jugó con Gatti; Tarantini, Olguín, Daniel Killer y Carrascosa; Ardiles, Gallego y Bochini; Scotta (59’ Houseman), Luque (56’ Trobbiani) y Kempes.
Gianfranco Menegali declaró en Corriere dello Sport: “He visto perder a una Selección que puede ser campeona del mundo”. El juez de Hungría-Argentina, dijo que Scotta fue uno de los jugadores de Menotti que más lo impresionó (“un delantero robusto y corajudo, que además está muy bien dotado técnicamente”). En segundo lugar, Carrascosa (“un verdadero atleta y un excelente estratega”).
Luego dice que el equipo mejoró “muchísimo en el juego aéreo, aspecto en el que me impresionó muy bien Tarantini”.
Sobre el juego de conjunto, resaltó: “Buscan constantemente el desborde por las puntas. Hay momentos en que hacen jugadas admirables. Ya no abusan como antes del pase lateral y solo lo utilizan en casos de extrema necesidad. Todo el equipo tiene inteligencia para moverse en la cancha, pero el verdadero cerebro resultó Bochini, un volante de gran dinámica y mucho talento”.
Cerró el listado de elogios, planteando que “la Selección argentina será gran candidata a ganar el próximo Mundial. Vencerla, en su propio campo, resultará para cualquier equipo, una tarea demasiado ardua”.
Tres días después en Berlín, el equipo de Menotti sufrió su segunda derrota ante el Hertha BSC que dirigía Kessler. Argentina cayó 2-1. Abrió el marcador Luque a los ‘6 y lo dieron vuelta, Diefenbach 34’ y Hermandung 53′. La idea original de la AFA era enfrentar al último campeón del mundo, pero ante la imposibilidad de hacerlo, la selección alemana fue reemplazada por un equipo de la Bundesliga. El juez fue Klaus Ohmsen (Alemania Occidental) y se jugó ante 8 mil personas en el Estadio Olímpico de Berlín.
Hertha BSC: Wolter; Sziedat (45’ Kliemann), Bureck, Hermandung y Diefenbach; Weiner (69’ Hanish), Sidka (45’ Rasmussen) y Beer; Grau (22’ Magnussen), Szymanek y Horr.
Argentina: La Volpe (50’ atajó un penal ejecutado por Beer); Tarantini, Olguín, Passarella y Carrascosa; Trobbiani (Bochini), Gallego y Ardiles; Scotta, Luque y Houseman.
Primer partido como titular de Passarella en la selección argentina, luego de haber ingresado en el segundo tiempo ante la URSS en Kiev.
El viaje terminó el 1 de abril en España, con la igualdad sin goles frente al Sevilla que conducía Roque Olsen. Se jugó en el Ramón Sánchez Pizjuán, ante 15 mil espectadores.
Sevilla: Gustavo Fernández; Juanito (San José), Pulido, Hita y Rivas; Gallego (Blanco), Módigo (Cantudo) y Lorant (Duda); Rubio, Villalba y Lora.
Argentina: Gatti; Tarantini, Olguín, Daniel Killer y Carrascosa; Ardiles, Gallego y Bochini; Houseman, Luque (Ludueña) y Kempes (Scotta).
El último triunfo en democracia de la Selección de César Luis Menotti