Cadena nacional del dictador, para seguir festejando el Mundial 1978

El 26 de junio de 1978, Videla dirigió un mensaje al país, resumiendo lo vivido en la Copa según el prisma de la Junta. Pero fundamentalmente, utilizando para la construcción del futuro inmediato, el significado de “todos los triunfos logrados” dentro y fuera de la cancha: “Argentina ha demostrado con creces, una real capacidad de organización y realización, a través de equipos deportivos y técnicos, en donde han privado la estabilidad y la coherencia. Podemos sentirnos verdaderamente orgullosos de haber cumplido con todos los planes y los plazos previstos, porque ello significa una inquebrantable voluntad de poner al país de pie y echarlo a andar.

El pueblo argentino ha dado un alto ejemplo de respeto y orden, que quiero explícitamente reconocer. En forma espontánea, sin estímulos, ni presiones de ninguna especie, nuestro país ha vivido un auténtico clima de fiesta que ha sorprendido a muchos visitantes. Esos mismos visitantes que se han sentido como en su propia tierra, tratados con afectuosa hospitalidad, podrán ahora testimoniar sobre la realidad de nuestra Patria, deformada por una aviesa campaña internacional.

La alegría que invadió todos los rincones de la Nación, no brotó exclusivamente de un triunfo deportivo conseguido con capacidad, coraje e hidalguía. Pareciera como si un cúmulo de energías dormidas, como si una nueva capacidad de entusiasmo hasta ahora aletargada, hubiesen salido a plena luz.
Ese pueblo que colmó los estadios, que irrumpió en plazas y calles sin distinción social alguna, nos revela a una Argentina solidaria que quiere vivir una paz sellada en libertad, que levanta hoy su hermandad como una orgullosa insignia frente al mundo.
Argentinos: hemos sido capaces de vencer a la insidia y al escepticismo. Seamos ahora también capaces, con la ayuda de Dios, de impulsar a la Nación en pos de sus objetivos permanentes.
Que esta experiencia colectiva que hemos vivido, nos enseñe a levantar esa Argentina definitivamente fraterna con la que hemos soñado. Si de verdad lo queremos, nada ni nadie nos detendrá. Que así sea”.

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