
Victoria 1-0 con gol de Luis Monti, ante la selección francesa en el Parque Central de Montevideo, con el arbitraje del brasileño Gilberto de Almeida. Primer partido de Argentina en el Mundial de 1930, correspondiente al Grupo 1 que completaban Chile y México.
Ese martes desde las 16:00, más de 23 mil espectadores fueron testigos, del debut mundialista albiceleste. Para Francia se trataba del segundo encuentro, ya que venían de golear a México 4-1.
El equipo que conducían Francisco Olazar y Juan José Tramutola jugó con Angel Bossio; José Della Torre y Ramón Muttis; Juan Evaristo, Luis Monti y Pedro Suárez; Natalio Perinatti, Francisco Varallo, Manuel Ferreira, Roberto Cherro y Mario Evaristo.
Los franceses que dirigía Raoul Caudron, salieron con Alex Thepot; Ettiene Mattler y Marcele Capelle; Augustin Chantrel, Alexandre Villaplane y Edmond Delfour; Marcel Pinel, Lucien Laurent, André Maschinot, Ernest Liberati y Marcel Langiller.
A los 36’ del segundo tiempo y desde 25 metros, el “Doble ancho” de San Lorenzo derrotó de tiro libre, al arquero francés. Hasta ese momento, el partidazo de Bossio aguantaba el 0 en los tres palos argentinos.
Pero 2’ después, sorpresivamente el árbitro pitó el final del encuentro. Los europeos reclamaron y el brasileño adujo una falla en su cronómetro. Los hinchas uruguayos en solidaridad con Francia, invadieron el terreno de juego. De pronto miles de personas coparon la cancha y ante la amenaza que prometía esa marea humana enardecida, Cherro se desmayó.
El primer equipo argentino en la historia de los mundiales, salió a la cancha empilchado con saco gris, al tono de los pantalones, camiseta tradicional y medias negras.
Golazo de Monti, dejando clavado al arquero francés. Selección de Francia, en Uruguay 1930.
Mientras la policía buscaba frenar a la multitud, uno de los líneas convenció al juez a jugar los 7’ que faltaban para completar los 90’ y cuando fueron a buscar al equipo argentino, la mayoría de sus jugadores ya estaban en las duchas. El partido terminó y el resultado fue inamovible.
JULES RIMET: El francés llevaba nueve años como titular de la FIFA y sabía que no podía pagar el costo político de la ausencia del equipo de su país, mientras Europa arreada por Mussolini, le daba la espalda a jugar en “el fin del mundo”. Se negaron a participar Italia, España, Suecia, Holanda y Hungría. Y solo acompañaron a Francia, las delegaciones de Bélgica, Rumania y Yugoslavia.
El dirigente primero aseguró el viaje del equipo galo y después se puso al frente del armado de un once competitivo. Luego de la derrota ante Argentina, Selección que terminó la primera rueda con puntaje ideal, cuatro días después Francia perdió 1-0 con Chile y quedó eliminada.
“La victoria argentina fue justa, si bien hay que reconocer que el cuadro francés hizo un partido de extraordinaria emoción. Conocíamos la potencia del fútbol argentino y llegamos a la lucha dispuestos a evitar una derrota abultada. El comportamiento de los jugadores galos me ha sorprendido gratamente por el entusiasmo y deseo de ganar de que hicieron gala. Al equipo argentino lo considero técnicamente inferior al que vi actuar en Amsterdam. El mismo Monti me resultó un hombre casi desconocido. En Amsterdam era un jugador que cubría todo el field con su actuación. Hoy fue fácilmente anulado por nuestros centrales. Me dicen que el equipo ha jugado mal, que su real potencial es otro, lo que creo posible, pero mi opinión es terminante: hoy me ha resultado inferior al que vi en Amsterdam” (Jules Rimet, después del partido con Argentina).