Metropolitano 1982: Estudiantes campeón, luego de esperar 15 años

La dictadura bautizó al torneo de la segunda mitad del año, “Soberanía”. Malvinas y la Guerra, habían dejado la huella social y política, más profunda del siglo XX argentino. Los muertos durante y después del conflicto bélico, los sobrevivientes sin homenaje ni futuro digno y un gran condicionante geopolítico para la democracia futura, eran la herencia del plan de la cívico-militar para lograr sobrevivir. Los “procesistas” en retirada a través de una apuesta cultural que pasó inadvertida, buscaron una marca para el torneo que los legitime, que muy pocos hinchas registraron.

Los brazos de Carlos Salvador Bilardo buscando el cielo en la noche cordobesa, para dedicarle el título a Osvaldo Zulbeldía, que había muerto en Colombia en diciembre del ’82, fue una de las grandes postales del título. El Metro ’82, instaló al entrenador del Pincha en la Selección argentina, como sucesor del proceso Menotti que había terminado después de dos mundiales.

El campeonato terminó tarde, exactamente la noche del 14 de febrero de 1983. Estudiantes dio la vuelta olímpica en Córdoba, después de vencer 2-0 a Talleres en el mundialista, con goles de José Luis Brown y Hugo Gottardi.
Pero en realidad, el Pincha empezó a sentirse campeón la noche del 11 de febrero de 1983, ante Vélez en La Plata. Estudiantes ganó un polémico partido trunco, luego de la suspensión que generaron las bombas de estruendo que estallaron en el vestuario visitante en el descanso del primer tiempo. La AFA decidió no dar el paso reglamentario más obvio (quita de puntos) y ordenó jugar el segundo tiempo en el mismo escenario (ni siquiera inhabilitación del estadio). El local decidió no cobrar entrada para ver los últimos 45′ minutos y el estadio de 57 y 1 desbordó de hinchas que querían un título después de 15 años.

El gol de cabeza del Tata Brown, a 5′ del final, dejó al equipo a un paso del título: dependía de una victoria ante Talleres, tres días después, para que Independiente no tenga argumentos para arruinar la fiesta.

El plantel: Juan Carlos Delménico, Carlos Bertero, Julián Camino, José Luis Brown, Rubén Horacio Galletti, Miguel Angel Gette, Hugo Gottardi, Abel Herrera, Angel Landucci, Miguel Angel Lemme, Luis Malvárez, José Daniel Ponce, Miguel Angel Russo, Alejandro Sabella, Guillermo Trama, Marcelo Trobbiani, Héctor Vargas, Rubén Agüero, Walter Perazzo, Sergio Gurrieri, Alberto Monzón, Jorge Llane, Claudio Gugnali y Daniel Martínez.

Estudiantes ganó 21 partidos, empató 12 y perdió 3. Cosechó 54 puntos de los 72 en juego. Convirtió 50 goles y le metieron 18.
En cada línea de su esquema un dato clave, pero sin duda los cuatro de la mitad de la cancha fueron el gran valor agregado del campeón: Trobbiani, Russo, Ponce y Sabella. La regularidad de Delménico en el arco y dos efectivos marcadores de punta como Camino y Herrera. Pareja de centrales donde se mixturaba juventud y experiencia, como la dupla Brown-Landucci y en la delantera los goles de Trama y Gottardi.

Foto de portada: Gol de Brown de penal en Córdoba, para abrir el marcador ante Talleres. 

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