El zurdazo de Cárdenas que viajó más de 30 metros, hasta el ángulo superior derecho de Fallon, generó un grito que esperó casi cuatro décadas. Aquella final disputada en el mismo Centenario de Montevideo, entre Uruguay y Argentina, fue hasta esa tarde del sábado 4 de noviembre de 1967, la chance más cercana a gritar “campeón del mundo”. El gol del Chango fue “argentino”, en el relato que cruzó el Río de la Plata transmitiendo la esperanza de una victoria, que haga sentir a todos los hinchas de nuestro fútbol, un poquito dueños del planeta por un rato…
En los relatos de José María Muñoz y Fioravanti, el gol fue “argentino”. Los límites de Avellaneda se ensancharon de Ushuaia a La Quiaca y del mar a la Cordillera, en las dos voces futboleras más importantes de la radiofonía nacional modelo 67.