Mundial 1978: Sábado 10 de junio, tercera fecha de los Grupos 1 y 2

Grupo 1: Francia 3-Hungría 1 (Mar del Plata)
Por un error de comunicación de FIFA, los dos equipos salieron a jugar con camiseta alternativa (blanca). La desinteligencia la subsanaron los dirigentes de Kimberley, que pusieron a disposición de la buena voluntad de la delegación francesa, la verde y blanca con bastones verticales del equipo marplatense.
El único problema fue que la numeración del equipo argentino, iba del 1 al 16 y la lista de buena fe mundialista, del 1 al 22. Entonces Dominique Rocheteau jugó con la 7 en la espalda y el 18 en el pantalón y Olivier Rouyer con la 11 y el 20 en los cortos.
Francia con la de Kimberley: Dropsy; Janvion, Tresor, López y Bracci; Petit, Bathenay y Papi (Platini 45’); Rocheteau (Six 75’), Berdoll y Rouyer.

La previa del Mundial, generó un hecho de características similares en el fútbol doméstico. El 16 de septiembre de 1977, Vélez tenía que enfrentar a Platense en la cancha de Ferro, a raíz de la remodelación del Fortín pensando en la Copa. El Calamar llegó a Caballito con un juego de camisetas blancas (se estilaba por entonces que siempre cambiaba el local, ante casacas similares). Y Vélez había llegado al estadio, solo con la blanca y la v azul en el pecho. Por lo tanto, el equipo de Liniers salió a jugar el primer tiempo con la verde de su clásico rival, hasta que llegaron las azules en el complemento. Ganó Vélez 5-1 y tres goles fueron convertidos con la de Ferro (Roldán, Larraquy y Hugo Iervasi).

Grupo 1: Argentina 0-Italia 1 (Buenos Aires, River)
Luque
lesionado frente a Francia, descartado para el choque con los italianos. Al dato futbolístico, se sumó la tragedia familiar: un día antes del partido murió su hermano Oscar Fernando, en un accidente automovilístico.
Kempes ocupó su lugar, después de arrancar el Mundial como armador. Pero encerrado entre los centrales rivales, la falta de espacio lo hizo demasiado previsible. Ese cambio de roles transformó a la Selección, en un equipo livianito desde tres cuartos y le quitó referencia en el área rival (lo más claro un cabezazo de Passarella a los 28’ y el penal de Antognoni a Gallego, que ignoró Klein).
Los últimos 20’ del primer tiempo, fueron lo mejor del local de la mano de Ardiles. Italia a través de su eterno planteo, cedió la pelota y el terreno, pero nunca el protagonismo.
Las mejores individualidades del partido, fueron todas italianas: Causio, Gentile y Bettega.

ARGENTINA: Fillol; Olguín, Luis Galván, Passarella y Tarantini; Ardiles, Gallego y Valencia; Bertoni, Kempes y Ortiz (Houseman 45’).
ITALIA: Zoff; Gentile, Bellugi (Cuccureddu 6’), Scirea y Cabrini; Tardelli, Benetti y Antognoni (Zaccarelli 72’); Causio, Paolo Rossi y Bettega. DT: Enzo Bearzot.
Gol: Bettega (67’)
Juez: Abraham Klein (Israel).

“Para que el 26 de junio no nos levantemos con dolor de cabeza” (Revista “Gente”): “Argentina está en pleno Mundial de Fútbol. Los argentinos estamos de fiesta. Contentos y con razón. Porque el Mundial demostró que pudimos hacerlo. Que lo hicimos bien. Que somos capaces de unirnos”.

Grupo 2: Alemania Federal 0-Túnez 0
En las manos de Moktar Najli, nació el empate con sabor a triunfo para los africanos. El segundo paso, fue apretar las primeras dos líneas contra su área grande. El tercero en caso de contragolpe, siempre a Lahzami o a Dhiab. A los europeos, no les alcanzó con Hans Muller y Fischer. Uno de los mejores partidos del torneo de Sepp Maier, en el arco alemán.

Grupo 2: Polonia 3-México 1
En el final del primer tiempo, Boniek marcó su primer gol en la historia de los mundiales. Premio acorde con el despliegue de Deyna, que por entonces marcaba la diferencia. Pero en el arranque del complemento, el buen partido de Cuellar encontró su fruto en el marcador, cuando Ragel marcó el empate latinomericano. Sueño de bajo vuelo porque 4’ después, Deyna señaló el 2-1 y se transformó en el dueño de la pelota. A 7’ del final otra vez Boniek, para que el mundo vaya agendando aquel apellido fundamental, de la Juve en los ’80.
México fue el equipo con mayor cantidad de goles en contra de la primera fase: 12.

Fuente: «Tribunas sin pueblo», de Gustavo Campana.
Foto de portada: Passarella, Bertoni, Olguín, Tarantini, Kempes, Fillol (arriba), Gallego, Ardiles, Valencia, Ortiz y Galván (abajo).

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