Grupo 3: España 1-Suecia 0 (Vélez Sarsfield)
Los españoles repitieron su histórica fórmula, del fútbol físico. Le agregaron a la alta dosis de lucha, unas cucharadas de Juanito y el buen trabajo en la mitad de la cancha de Asenci y Pirri (entró en el complemento).
Suecia volvió a perder por la mínima diferencia, porque Ronnie Hellstrom en su segundo mundial (estuvo en Alemania ’74), fue uno de los mejores arqueros del campeonato, detrás de Fillol.
Suecia terminó el campeonato, como el equipo con menos goles a favor de la primera rueda: 1.
Grupo 3: Brasil 1-Austria 0 (Mar del Plata)
El responsable del 1-0, fue el equipo de Helmut Senekowitsch. Ante los brasileños, no quedaron pruebas del once que pasó por encima de Suecia, con una sólida actuación colectiva y muy buenas individualidades. En Mar del Plata para enfrentar a los sudamericanos, ausentes sin aviso desde Pezzey, hasta Krankl, pasando por Prohaska y Kreuz.
En el mediocampo ganador, el mejor partido de Toninho Cerezo en el torneo. En la delantera, la soledad de Roberto para complicar a todo el fondo europeo.
Grupo 4: Perú 4-Irán 1 (Córdoba)
El partido de los 3 goles de Cubillas; el choque que los sudamericanos definieron con cierta comodidad, a través de las muy buenas actuaciones individuales (Quiroga, Cueto, Velásquez), que salvaron las intermitencias de su rendimiento colectivo.
Perú con 7 tantos, fue el equipo más goleador de la primera rueda y la estadística de Teófilo Cubillas era un puente perfecto de 18 años: marcó 10 de los 17 goles peruanos en la historia de los mundiales (5 en México ’70 y 5 en Argentina ’78).
Grupo 4: Escocia 3-Holanda 2 (Mendoza)
Dos goles pasaron a la historia. Uno por su belleza y el otro a raíz de su peso estadístico.
23 minutos. Hartford para Gemmil (primer mundial a los 31 años), el volante escocés a metros de la medialuna, dejó en el camino a Wildschut y se abrió hacia la derecha. En la puerta del área grande caño a Krol, mientras Dalglish arrastraba la marca de Suurbier y ante la salida de Jongbloed, toque cruzado buscando el segundo palo. Golazo, sin dudas, uno de los mejores del torneo.
A los 34’ del primer tiempo, falta de Forsyth para frenar a Rep y penal para Holanda. Remate de Rensenbrink al palo derecho, para señalar el gol 1.000 en la historia de los mundiales.