Marzo de 1997: Dos obras de arte de Silas, frente a Boca en el Bidegain

El Ciclón venía de golear 5-1 a Huracán, por la segunda fecha con los goles de Gorosito, Abreu, Silas, Luis Fernando y Rivadero; cuando el 9 de marzo de 1997, San Lorenzo enfrentó a Boca en el Bidegain por el Clausura. El local ganó 4-0 en, con tantos de Néstor Gorosito (2) y el brasileño Paulo Silas (2).
El equipo de Jorge Castelli jugó con Passet; Escudero, Luis Fernando, Ruggeri y Manusovich; Zapata, Galetto, Silas y Gorosito; Biaggio y Abreu; en el complemento ingresaron Rivadero, Arbarello y Fleita.

3-0. Centro desde la izquierda buscando la cabeza de Abreu. El uruguayo saltó con Arruaberrena, la pelota sobró a los dos y el balón le quedó a Silas. El brasileño la paró con el botín zurdo y sacó una sutileza de su empeine derecho, para colocarla muy lejos del alcance del Pato. Un par de segundos que Paulo invirtió en elegir el palo, acomodar la mira y disparar; un gesto técnico perfecto, que obedeció a la necesidad de no confundir intensidad con velocidad y congelar el paso del tiempo hasta que la redonda despertó en la red.

El Xeneize con la conducción de Héctor Veira, salió con Abbondanzieri; Vivas, Traverso, Lorenzo y Arruabarrena; Toresani, Cagna, Cedrés y Riquelme; P. González y Rambert. En el complemento saltaron al campo de juego, Tchami, Peralta y S. Martínez.
Los dos primeros, los marcó Pipo a los 22’ y 29’ de la primera parte. Silas anotó a los 41’ y cuando faltaban 11′ para terminar el clásico.

Manusovich sorprendió apareciendo como volante ofensivo y abrió para Silas, que ingresaba sin marca por el lateral izquierdo. Abbondancieri salió a buscarlo muy lejos del arco, pero quedó a mitad de camino, desnudando los tres palos y sin poder atorar al jugador. De primera, el 8 la picó por encima del arquero y la pelota entró mansita por el palo derecho.

 

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