Primer tiempo 29’. La presencia de Mateo Retegui en el área, siempre obliga a la presión del defensor para no darle margen de maniobra. Pero cuando Gómez intentó bloquearlo desde atrás, chocó con el goleador, perdió la vertical y optó por tomarlo de la camiseta para desactivarlo. El VAR confirmó una falta, que a primera vista había “gritado” penal y el delantero se encargó de convertir en gol el disparo desde los 12 pasos.
Racing clasificó para definir con Boca el Trofeo de Campeones. Choque en la cancha del Huracán con el regreso por un rato, de las hinchadas de los dos equipos un miércoles a la tarde. En la tribuna visitante de Parque Patricios, el desborde de la gente albiceleste necesitó de la habilitación urgente de más espacio. Enfrente una gran presencia de la hinchada de Victoria y la fiesta futbolera completa, después de mucho tiempo.
Primer tiempo 38’. Controló Retegui en su campo y abrió hacia la derecha para que Prieto meta de primera, un pelotazo largo buscando a Colidio. Tocó para que reciba en la puerta del área rival, el mismo Retegui que arrancó la jugada 80 metros atrás. Desbordó, centro atrás, la punteó de Menosi y sacó Arias. Intentó Castro y otro rebote, hasta que le quedó a Facundo Colidio que cruzó la cancha en diagonal y apareció por izquierda, para tocarla al gol.
Por un lado, el subcampeón de la Copa de la Liga del primer semestre y enfrente, el escolta de la Liga Profesional. La Academia derrotó a Tigre 3-2, luego de arrancar 0-2 abajo, fundamentalmente por dos razones: cambió la actitud en lo peor de la desventaja y fue protagonista; pero además el Matador jugó desde el segundo tiempo en plano inclinado, a raíz de la inferioridad numérica que generó la expulsión de Luciatti (2′ después del 1-0), por una falta a Alcaraz, que tenía amarilla por otra ante Copetti.
Segundo tiempo 13’. Gran jugada personal de Jonathan Gómez, que con su arranque, más la habilitación a Romero, se comió a tres hombres del fondo de Tigre. Definición perfecta, con cara interna del botín izquierdo de Maxi.
Cuando al equipo de Diego Martínez se le hizo cuesta arriba manejar el mediocampo, la presión del equipo de Fernando Gago encontró el descuento a los 13’ de la segunda mitad, empató a 8’ del final y lo definió en el complemento del alargue.
Segundo tiempo 38’. De un armado colectivo, tan preciso como veloz, que arrancó en el área de Racing, nació el empate. En los últimos tres toques, Rojas profundo para Romero, que ingresó por el lesionado Copetti, dejó a un hombre en el camino y tocó para Gómez ante el último intento del arquero. Toque al gol con el arco libre y empezar de nuevo a 7’ del final.
El cansancio de Tigre, le brindó a Racing los espacios soñados y los de Avellaneda aprovecharon cada centímetro. Con el correr de los minutos, el partido fue quedando cada vez más lejos de la imagen que dejó el primer tiempo, cuando estaban en igualdad de condiciones y por entonces Tigre era mucho más su rival.
Alargue segundo tiempo 12’. Desborde de Carbonero por la izquierda, centro al corazón del área y cabezazo de Gabriel Hauche, libre de marca y ante una defensa desordenada, para clavarla contra el palo derecho.
Después de la derrota ante River, que le impidió a la Academia una nueva vuelta olímpica y las posteriores amenazas de un sector de la barra, Racing jugó muchos partidos en uno. Ganó y entonces terminó con los fantasmas que aparecieron ante la necesidad de encontrar culpables cuando la mano viene mal. Y esencialmente, el cuerpo técnico sobrevivió un proceso que por encima de los resultados, promete más resultados positivos a largo plazo.