Julio Ricardo Villa nació en Roque Pérez (provincia de Buenos Aires), el 18 de agosto de 1952. Apareció en el mediocampo de la Primera de Quilmes en 1970 y en el ’73, arrancó su etapa tucumana; primero en San Martín y luego en Atlético Tucumán. Los dos años que jugó con la camiseta de Atlético, fueron los de su definitiva proyección, nacional e internacional. Primero la Selección del Interior de César Luis Menotti, luego Racing y más tarde el fútbol inglés.
Con el combinado provincial, del que salieron cinco campeones del Mundo del ’78 (Galván, Ardiles, Oviedo, Villa y Valencia), jugó en el ’75 un torneo internacional en Goiás, con Flamengo, Palmeiras y la selección de Goiania. Por entonces, peleaba la camiseta número 10 con la “Rana” José Daniel Valencia.
En diciembre de 1975, Menotti armó una lista de 25 intransferibles y entre ellos, el volante ofensivo de Atlético: Gatti, Fillol y La Volpe (arqueros); Carrascosa, Paolino, Passarella, Mouzo, Daniel Killer y Tarantini (defensores); Asad, Ludueña, Valencia, Miguel Angel Oviedo, Trobbiani, Villa, Bochini, Juan José López, Rubén Galván, Gallego y Alonso (mediocampistas) y Luque, Oscar Ortiz, Héctor Scotta, Kempes y Houseman (delanteros).
A fines de 1976, se disputó en Tandil el Campeonato Argentino, en el que se enfrentaban selecciones provinciales. Villa había anunciado su ausencia, para tomar vacaciones, pero un llamado del gobernador de facto, general Antonio Domingo Bussi, lo obligó a cambiar los planes. El 10 se subió a su auto, manejó 1.200 kilómetros y ganó el torneo con la selección tucumana.
Un mes después, Villa pasó a Racing. El “Dios” del fútbol tucumano, firmó para la Academia por 70 millones de pesos (cerca de 260 mil dólares). Se trataba por entonces, de la transferencia más cara de la historia, entre equipos argentinos.
El pase más caro de un jugador argentino hasta ese momento, eran el de Kempes a Valencia: 600 mil dólares. Luego venían los 330 mil que los franceses pagaron por el Beto Alonso y los 275 mil que el Sevilla puso por Héctor Scotta.
En el duelo por el 10, pelearon Racing e Independiente. El viernes 7 de enero, volaron por Austral a San Miguel de Tucumán, el presidente de la subcomisión de fútbol de la Academia, Alfredo Odorisio y Eduardo Fasulino, hombre del equipo de Avellaneda, pero fundamentalmente integrante del equipo económico de Martínez de Hoz. Y en el mismo avión se trasladaron el presidente del Rojo, Julio Grondona y el secretario deportivo del club, Armando Castro. Todos querían a Villa y venían a reunirse con Luccini, el presidente de Atlético.
Homenaje de Atlético Tucumán en 2017, 40 años después de su transferencia a Racing.
No eran los únicos interesados. El 30 de diciembre de 1976, Enzo Gennoni alcanzó una oferta de River (30 mil millones y 2 jugadores, a elegir entre Lonardi, Crespo, Bruno, Urquiza y Más.
Racing, presidido por Rodríguez Larreta, dijo 70 millones de pesos. Independiente 40. El 10 de enero, Atlético aceptó la oferta de blanquiceleste.
2017. Atlético Tucumán reclamó ante la Justicia un resarcimiento por pase del 10. La extorsión estuvo a cargo del general Bussi. Cuando el gobernador de facto supo del monto del pase, fundó el Fondo Patriótico Azucarero y se quedó con el 20%; cifra que el Decano reclama como reparación histórica.
El coronel Luis Vera Robinson, convocó al tesorero de Atlético, Juan Luis Acotto, para charlar con Bussi. El dictador les pidió el 20% y luego el ministro de Economía tucumano, José Elías, les avisó que no tenían opción.
¿Quién era Villa a principios de 1977? Un jugador que estaba entre los candidatos a ser el volante de creación de Argentina ’78. La figura del 5-1 a Hungría en el debut de Diego Maradona, el domingo 27 de febrero en la cancha de Boca.
Argentina: Gatti, Tarantini, Olguín, Daniel Killer y Carrascosa; Ardiles, Gallego y Villa (Jorge José Benítez 83’); Houseman (Felman 80’), Luque (Maradona 65’) y Bertoni.
Goles: 14’ Bertoni, 22’ Bertoni, 37’ Luque, 42’ Bertoni, 50’ Luque y 64’ Weimper.
Aquel domingo con goleada y buen fútbol, ante uno de los equipos que después en el sorteo se convertiría en rival de la primera fase mundialista, dejó tres figuras: Villa, Luque y Bertoni. Un escalón más abajo, la regularidad de Gallego en el medio.
En la Primera División del fútbol argentino, Villa disputó 128 partidos y marcó 28 goles: Quilmes 1970 (15 encuentros), San Martín de Tucumán 1973 (10 partidos, 10 tantos), Atlético Tucumán 1974-1976 (51 presencias, 19 goles) y Racing 1977-1978 (52 encuentros, 6 conquistas).
Verano de 1978 ¿Ricardo Villa al fútbol de los Estados Unidos? El rumor tenía precio: 1 millón de dólares. El relato ganó el ambiente futbolístico, cuando el 10 no se encontraba en Buenos Aires, porque se había trasladado a su Roque Pérez natal para casarse con Cristina. El presidente de Racing era Horacio Rodríguez Larreta, quien no solo estaba en la fiesta de los Villa en el Club Sarmiento, sino que había sido uno de los testigos de la unión civil. Y hasta allí lo persiguió la prensa, para hablar del tema.
La versión fue tomando forma, con el correr de los días. El destino sería norteamericano, pero no se conocía el club. Los trascendidos primero le apuntaban a un equipo de Houston, el Dallas Tornado. Pero rápidamente, sus dirigentes negaron la noticia. Poco después se supo que el interés real, era del Houston Hurricanes. En realidad Enzo Magnossi, presidente de la Asociación de Fútbol de Nueva York, hizo contacto con Racing y abrió el negocio en nombre del equipo del norte.
El propio jugador confirmó que había conocido a un emisario de Magnossi, llamado Bob Kap, en la casa de Rodríguez Larreta y que el hombre del fútbol de Estados Unidos, vio al jugador en la cancha en un par de partidos del Nacional 1977. Kap ofreció 930 mil dólares para el club, más 300 mil para Villa, casa, auto y contrato por cinco años.
En el verano del ’78, Kap se paseaba por el centro de Buenos Aires con su sobrero texano. Decía que venía a llevarse 15 jugadores argentinos, para cinco equipos: Houston Hurrican, Dallas Tornado, Oakland Stompes de San Francisco, San José Earthquakers de California y Washington Diplomat.
Los elegidos eran Villa, Gatti, Perfumo, Rocchia, Ischia, Tarantini, Héctor Arregui, Pablo de las Mercedes Cárdenas, Veglio, Cejas, Daniel Horacio Marangoni y tres pibes de las inferiores de Racing (Moya, Parra y Montechelo).
En declaraciones a la prensa argentina, Kap anunció un plan de fútbol-espectáculo, ligado a las exigencias del mercado norteamericano: “Estados Unidos está decidido a ganar el mercado, pero como primera medida pedimos a la FIFA que nos escuchen. No puede valer lo mismo un gol de cabeza, que uno de penal o uno de 40 metros. Tampoco hay que cortar tanto el juego. Los arcos son muy chicos y los arqueros muy grandes”.
Pero Julio Ricardo Villa no podía irse del país hasta después del Mundial y Kap quería llevárselo en febrero o marzo, para ser convertirlo en el eje de la campaña publicitaria del campeonato que comenzaría en abril. Los estadounidenses presionaron para que el jugador renuncie a la Selección. Racing se plantó: sólo lo cedería después del torneo.
Coincidente con la presencia de Robert Kap en la Argentina, llegó Roberto Sily, representante de la empresa Player’s Promotion. También venía por el 10. Escucharon la misma cotización y la negociación no prosperó.
Cuando terminó el Mundial, la fiebre norteamericana por jugadores argentinos aumentó. Un empresario vino a cerrar la transferencia de tres hombres de Huracán, a The Diplomatic: Jorge Sanabria, Longo y un marcador central de la tercera, casi sin partidos en primera. Sanabria no arregló y se cayó todo el combo.
Por entonces existía una oferta por Villa, mucho más tibia del Atlético Madrid. Lo que estaba dispuesto a pagar el club español, no competía con los dólares de los Hurricanes.
Una semana después de la finalización de Argentina 78, la prensa hablaba de Inglaterra, puntualmente de Manchester. El duelo por el 10 era entre el United y el City. El rumor decía que a Racing le iban a quedar limpios 370 mil dólares y el dato sumaba a Osvaldo Ardiles, como compañero de ruta. En Avellaneda se comentaba el trabajo de un intermediario, que también iba a colocar a Horacio Cordero, en la segunda división del fútbol británico.
Después de tantos rumores relacionados con el soccer de Estados Unidos, el destino de Villa fue Inglaterra. Junto con Ardiles, se convirtieron en los primeros argentinos que actuaron en la liga. Debutaron en el Tottenham Hotspur, el 19 de agosto: 1-1 con el Nottingham Forest, con gol de Villa. Cada jugador costó 500 mil dólares y a Racing y Huracán, les quedaron libres 370 mil.
Luego se sumaron al fútbol inglés, Marangoni (Sunderland) y Sabella (Sheffield y Leeds United), también en el ’78 y un año después Alberto Tarantini (Birmingham City).