Rosario, 19 de febrero de 1991. Después de poco más de tres años de ausencia de las canchas argentinas, la Selección regresó con un amistoso ante Hungría en el estadio de Central. La última función ante su público, fue el 1-0 frente a Alemania Federal en diciembre de 1987 en cancha de Vélez. Equipo que no tenía actividad desde el 8 de julio de 1990, cuando cayó ante los alemanes en el Olímpico de Roma, en la final del segundo Mundial italiano de la historia.
Plantel renovado, luego del pase a retiro a algunos nombres muy importantes de los últimos dos mundiales (Burruchaga, Pumpido, Batista, Giusti y Olarticoechea) y la confirmación de solo dos apellidos de la última lista (Goycochea y Ruggeri).
Después del ciclo de ocho años de Carlos Bilardo (28 victorias, 23 derrotas, 30 empates, un título y un subcampeonato en copas del Mundo) nació el equipo del Coco Basile. Victoria 2-0 con goles de Darío Franco y Antonio Mohamed.
Los primeros titulares del ciclo, fueron Goycochea; Fabián Basualdo, Gamboa, Ruggeri y Carlos Enrique; Franco, Villarreal y Bisconti; Latorre (Alfaro Moreno); Medina Bello (Boldrini) y Mohamed (Gerardo Martino).
El resto de los convocados: Lanari, Fabbri, Unali, Zapata, Astrada, Spontón, Ferreyra, Vázquez, Cáceres y Altamirano.
En su primera etapa al frente del representativo albiceleste, Basile obtuvo dos Copa América (1991 y 1993), en el marco de la racha más extensa de partidos invicto de la Selección (33). Dejó el equipo nacional, luego del Mundial de Estados Unidos 1994 (Argentina eliminada por Rumania en octavos de final) y en 2006 desarrolló su segunda etapa.
Los dos goles de Argentina-Hungría, a través del relato de Víctor Hugo Morales por Radio Continental.
Foto de portada: La sociedad Grondona-Basile y los dos autores de los goles del debut: Franco y Mohamed.