Nació en Olivera (provincia de Buenos Aires), el 17 de abril de 1919.
Se incorporó a la Sexta División en 1932, procedente de Coronel Brandsen (Morón), junto con Juan Maril y Alberto Lijé.
Interior derecho que jugó en F.C. Oeste, en dos períodos. Primero entre 1937-1940 y luego desde 1945 hasta 1947. En total disputó 170 partidos y marcó 62 goles, para el equipo de Caballito.
Debut en Primera con solo 17 años, el 30 de mayo de 1937: F.C. Oeste 3-Talleres de Escalada 2. “Lechuga” integró la histórica delantera juvenil que la tribuna bautizó “La Pandilla”, junto a Juan José Maril, Jaime Sarlanga, Bernardo Gandulla y Raúl Emeal.
El mítico ataque debutó en la fecha 19 del campeonato de 1937 (29 de agosto). F.C. Oeste jugó como local en la cancha de River frente a Huracán: victoria 4-3 con goles de Borgnia, Sarlanga (2) y Gandulla. Desde ese partido hasta la última fecha de 1938, se jugaron 48 partidos y los cinco jugadores estuvieron presentes en 39 (16 victorias, 7 empates y 16 derrotas, con 99 goles a favor y 102 en contra).
En el ‘39, Maril pasó a Independiente y Sarlanga, Gandulla y Emeal fueron a Boca. Borgnia fue el último en dejar el club.
Siguió su carrera en San Lorenzo (1941-1944), club que pagó por su pase 30 mil pesos: 84 partidos y 37 goles. Subcampeón de la temporada ’41, junto a Lángara y Martino. Jugó por primera vez con la camiseta azulgrana, el 30 de marzo de 1941 frente a N.O. Boys: derrota 1-5 en el Parque Independencia.

Junto a Lángara y Martino. “La Pandilla”, con Juan José Maril, Jaime Sarlanga, Bernardo Gandulla y Raúl Emeal. Producciones de “El Gráfico”: dos tapas con la azulgrana y una nota de Borocotó del ’37, a la dupla Maril-Borgnia.
Ultimo partido jugando para el Verde, 15 de noviembre de 1947: Central Córdoba (Rosario) 3-F.C. Oeste 2.
A principios de la década del ’50, se radicó en Mar del Plata para trabajar en la Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos y fichó en 1952 para el San Lorenzo local, que por entonces militaba en Primera B (jugó con Maril, entre 1952 y 1953). Se quedó nueve años en el Santo, jugó hasta los 40, convirtió más de un centenar de goles y fue el líder del ascenso de 1956.