Joaquín Carballo Serantes, nació en Montevideo el 5 de noviembre de 1905. Fioravanti murió en Buenos Aires, el último día de noviembre de 1989.
El pibe que llegó a Santa Fe junto con su familia y se hizo hincha de Unión, se convirtió desde principios de la década del ’40, a través de los micrófonos de Splendid y El Mundo, en la primera gran referencia del relato futbolístico argentino.
Sus inicios en el periodismo, están relacionados con su paso por el Colegio Nacional de Santa Fe. El profesor de Lógica, era el español José Torralvo, quien además dirigía el diario “La Provincia”. El profe vio en los trabajos de Joaquín, la pluma de un futuro periodista y se lo llevó a trabajar a la redacción. Continuó su carrera en el diario “El Orden”.
¿Por qué Fioravanti? Para una fiesta teatral de la secundaria, Carballo Serantes escribrió un sketch que el mismo protagonizaba, donde un “Tano cocoliche” se llamaba Fioravanti.
Llegó a Buenos Aires de la mano del periodista Atilio Casime, a quien conoció en Santa Fe, cuando el cronista de “Crítica” llegaba a Rafaela y Esperanza para las coberturas automovilísticas y Fiora lo asistía. Viajó en el ’33, cuando Camise estaba en “Noticias Gráficas”, diario en el que comenzó su carrera. Después pasó por “Pregón” y “La Razón”, publicación en la que trabajó 20 años. En el ’35, comenzó su carrera radial: París, Prieto y Argentina.
Su primer relato: amistoso Peñarol-River en Montevideo, en 1937. La gran historia en Splendid que se extendió una década, comenzó con N.O.Boys-Boca (1941). La primera transmisión con conexión con las otras canchas, la que repetía los goles después del partido y la que auspiciaba Cigarrillos “Caravanas”. Luego Libertad y El Mundo.
Cuando le preguntaban por el gol argentino que más gritó, elegía los tres de la selección albiceleste ante Brasil por el Sudamericano de 1957 (Angelillo, Maschio y Cruz). Y cuando lo consultaban por el gol que técnicamente mejor había relatado, no dudaba: el de Cárdenas contra el Celtic.
En Radio Splendid, Fioravanti inventó la “radio para ver”, a través de lo que popularmente se denominaba, la “cuadrícula”. El oyente escuchaba el partido con un plano de la cancha, dividida en sectores. En la década del ’40, las dos áreas eran A y B. En los extremos de ambas, aparecían dos rectángulos armados entre la línea de meta y una imaginaria sobre el límite del área grande (en un arco los cuadros 1-2 y en el otro, 15-16).
Una mitad del campo quedaba dividida en los bloques 3, 4, 5, 6, 7 y 8. La otra lo conformaban los segmentos 9, 10, 11, 12, 13 y 14.
La idea volvió a ponerse en práctica, también de la mano de Fioravanti por Splendid y con los comentarios de Julio César Calvo, a principios de la década del ’70. La división era distinta, a través de 18 bloques, todos numéricos y sin letras (foto de portada).
Como comentarista de Lalo Pelliciari, viajó a Brasil en 1940 para transmitir los dos partidos de la Copa Roca. El 10 de marzo, Brasil 3-Argentina 2 y el 17 de marzo, Brasil 1-Argentina 5. Fioravanti siempre recordó ese trabajo, como el primer gran examen que pasó con éxito y consolidó su carrera.
Hasta principios de la década del ’70, recorrió toda América latina y realizó cerca de 20 viajes a Europa.
Un equipo: La Máquina de River. Un jugador: Erico, a quien consideraba “mejor que Pelé”.
Definía su estilo como el de un “narrador”, una voz que contaba lo que sucedía en el campo de juego, con lenguaje pulcro y un envase elegante. Introdujo las conexiones, para multiplicar la información durante los 90′, en tiempos en que todos los encuentros se jugaban simultáneamente, el domingo por la tarde.
Dejó la actividad en 1972, pero volvió tres años después como relator de LT3 Radio Cerealista de Rosario. En 1997 recibió el Premio Konex de Honor post mórtem.
1964 – Gol de Mario Rodríguez en la final de la Libertadores, en la victoria de Independiente sobre Nacional.
1939 – Gol de De la Mata en el Monumental: River 2-Independiente 3 (12 de octubre).
1953 – Gol de Grillo a Inglaterra, en la victoria argentina 3-1 en la cancha de River.

