El 4 de mayo de 1978, cuando restaban 28 días para el comienzo del Mundial, la comisión directiva de River presidida por Rafael Aragón Cabrera, aprobó por unanimidad transformar a los miembros de la Junta (Videla, Massera y Agosti), en socios honorarios de la institución.
Hubo que esperar hasta el el 24 de abril de 1997, para que los dirigentes millonarios, conducidos en ese momento por Alfredo Davicce, revocaran esa decisión en votación dividida. El autor del proyecto fue Alfredo Bravo, a través de un escrito presentado el 8 de marzo de 1996. Dirigente socialista, uno de los padres de CTERA y la APDH, hincha riverplatense y socio vitalicio 19551.
Sin embargo, la acción reparadora no fue total. Escaparon dos casos emblemáticos: el vicealmirante Carlos Alberto Lacoste y el brigadier Osvaldo Cacciatore.