Argentina jugó seis amistosos, en la recta final de su preparación mundialista ’74. El primero en la cancha de Vélez y los restantes en Europa. Arrancó venciendo 2-1 a Rumania en Liniers (22 de abril), con goles de Houseman (56′) y Kempes (75′). Ultimo encuentro de Miguel Angel Santoro en el arco argentino, una defensa que jamás volvería a juntarse (Glaría, Togneri, Sá y Tarantini), una línea media de cuatro integrantes (Brindisi, Squeo, Telch y Chazarreta) y dos delanteros (Balbuena y Kempes).
En el Viejo Continente la interna del triunvirato abrió el laboratorio táctico, aunque puso en cancha equipos mucho más parecidos a los apellidos titulares que jugaron en Alemania. Por ejemplo, Ladislado Cap, a cargo del equipo, planteaba 4 en el fondo sin marcas personales y Víctor Rodríguez, uno de sus dos ayudantes, junto a Puchero Varacka, una defensa muy distinta con líbero y stopper. El sexto amistoso ante el Munich 1860 (2-0), se disputó un tiempo con el pizarrón de Cap y el complemento a lo Rodríguez.

Kempes, Perfumo y el Ratón Ayala-Johan Cruyff.
El 18 de mayo la victoria 1-0 ante Francia con gol de Kempes (23′), en el Parque de los Principes de París: Carnevali; Glaría (Wolf), Perfumo, Bargas y Sá; Brindisi (Chazarreta), Telch y Squeo; Balbuena, Kempes y Houseman (Avallay).
En Wembley ante Inglaterra, empate 2-2 el 22 de mayo, con tantos de Kempes (57’ y 89′): Carnevali; Glaría (Wolf), Perfumo, Bargas y Sá; Brindisi (Houseman), Telch y Squeo; Balbuena, Ayala y Kempes.
Cuando la AFA decidió terminar el ciclo Sívori, dejó a la Selección sin técnico a meses de la Copa del Mundo. El interventor, Baldomero Gigán, se encargó de repatriar a Vladislao Cap, que en los últimos dos años había dirigido al Deportivo Cali.
Pero días después, Gigán fue reemplazado por Fernando Mitjans y el proyecto del nuevo entrenador, se rompió en mil pedazos. Sus colaboradores iban a ser Zubeldía-Ignomiriello (ayudantes de campo) y Daguerre-Kistenmacher (preparadores físicos). Solo quedó Kistenmacher y la Asociación puso su gente: José Varacka, Víctor Rodríguez y el profe Alberto Alvarez.
Empate 0-0 con el Granada español: Carnevali; Glaría, Perfumo, Sá y Carrascosa; Brindisi, Telch (Wolff), Squeo; Balbuena, Poy (Houseman) y Kempes (Chazarreta) .
Derrota 2-0 en Florencia y el 26 de mayo en el Olímpico de Amsterdam, el choque con Holanda que significó un baño de realidad muy difícil de digerir. Por un lado, la superioridad futbolística y por el otro la crueldad matemática de un choque en la previa del torneo: 4-1. Los goles holandeses, Neeskens (29’), Rensenbrink (31’), Strik (74’) y Haan (77’). El descuento, Wolff (35’).
Argentina en el primer partido del historial con los naranjas, jugó con Carnevali; Wolff, Perfumo, Bargas y Sá; Heredia, Telch y Squeo; Ayala, Yazalde (Chazarreta) y Kempes (Houseman).
Como si aquel partido solo se hubiera tratado de una rara excepción a la regla, Víctor Rodríguez lanzó aquello de “Quiero revancha ya mismo. Estos no nos hacen 4, nunca más…”. Por la segunda fecha de la rueda final, Holanda volvió a ganarle al seleccionado argentino. Aquella vez, 4-0.
Foto de portada: Perfumo, Wolf y Squeo en el Olímpico de Amsterdam.