Nacional 1977: El Rojo campeón en Córdoba, con un guión de película

El 21 de enero de 1978, se jugó la primera final en Avellaneda: 1-1. El resultado de los primeros 90′ favorecía a Talleres, porque en caso de igualdad de goles y puntos, el equipo cordobés tenía la ventaja del gol visitante. Cuatro días después la revancha en la cancha de la T, el mismo día que Ricardo Bochini cumplía 24 años (25 de enero).
En el pequeño estadio del Barrio Jardín, se agregaron tubulares para multiplicar la cantidad de cordobeses gritando por un título. Cuando Talleres regresó a Córdoba después de la igualdad en Avellaneda, cerca de cinco mil hinchas fueron a esperarlo al Aeropuerto.
Independiente arrancó ganando con gol de Norberto Outes, hasta que la final se puso en plano inclinado para el Rojo, cuando a los 15’ del complemento Barreiro inventó un penal a favor de Talleres que convirtió Ricardo Cherini. Luego el juez decidió decretar la vuelta olímpica del once cordobés, transformando en lícito un alevoso puñetazo de Angel Bocanelli a los 29’. Las quejas generaron tres expulsiones: primero Rubén Galván, luego Omar Larrosa y finalmente Enzo Trossero.

Por lo tanto, el visitante perdía 2-1 y tenía que afrontar los 15’ finales 8 contra 11. Los jugadores de Independiente amenazaron con dejar el campo de juego, pero el Pato Pastoriza, saltó del banco y ordenó, “No se vayan, jueguen, sean hombres” y metió en la cancha a Daniel Bertoni y Mariano Biondi, dos de los tres hombres claves de la noche.

TALLERES (Córdoba): Guibaudo; Astudillo, Luis Galván, Binello y Ocaño; Reinaldi, Ludueña y Valencia (Syeyguil); Bocanelli, Bravo y Cherini. DT: Roberto Saporiti.
INDEPENDIENTE: Rigante; Pagnanini, Villaverde, Trossero y Osvaldo Pérez; Larrosa, Rubén Galván y Bochini; Brítez (Biondi), Outes y Magallanes (Bertoni). DT: José Pastoriza.
Arbitro: Roberto Barreiro.
Cancha: Talleres (Córdoba).
Goles: PT 29’ Outes. ST 15’ Cherini (penal); 29’ Bocanelli; 38’ Bochini.

A 5’ del final, el 10 volvió a escribir un guión para reírse de los superhéroes de ficción. Toque de Pagnanini para el Bocha que dejó a una marca en el camino, pared con Daniel Bertoni y toque a Mariano Biondi, que ante la salida de Guibaudo dibujó una gambeta larga y dejó la pelota en poder de Bochini. Toque preciso, superando a dos jugadores del local que se habían plantado en la línea y vuelta olímpica en la Docta. El gol de visitante hizo justicia y dio vuelta un partido que tenía resultado escrito…

En aquella final, se jugó el cetro de la AFA. Después del Mundial, Alfredo Cantilo dejaría vacante la conducción de la Asociación y los presidentes de los dos equipos, eran candidatos.
Amadeo Nuccetelli, titular de Talleres, contaba con apoyo extra futbolístico en plena dictadura. Su estrecha relación con el general Luciano Benjamín Menéndez, jefe del III Cuerpo y “dueño” del campo de concentración de La Perla.
La derrota frustró los sueños de Nuccetelli, que era bancado por los clubes del interior. El 2-2 posicionó a Grondona, que luego reinó en el edificio de Viamonte hasta su muerte en 2014.

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