Arbitros uruguayos y chilenos, a principios de los 60 en la Argentina

El 2 de octubre de 1960, Argentinos Juniors recibió a Boca Juniors. El Bicho por primera vez peleaba un campeonato, en la historia del profesionalismo argentino y el Xeneiza era uno de sus perseguidores. El encuentro fue suspendido por el árbitro Aurelio Bossolino cuando se jugaban los minutos finales por incidentes en las tribunas que ocupaban los hinchas visitantes que incluyó una invasión al campo de juego, cuando el local ganaba 2-0 (resultado final del partido).
Expulsado el centrodelantero brasileño de Boca, Paulo Valentim, luego de agredir al marcador central de Argentinos, Juan Carlos Valentino. zaguero central de Argentinos. La tarjeta roja generó incidentes en la tribuna visitante y la respuesta de la Federal, fue una represión desmedida con gases lacrimógenos. Los hinchas de Boca invadieron el campo de juego.
Alberto José Armando, presidente del club de la Ribera, responsabilizó al árbitro y a la acción policial; dijo que la hinchada azul y oro rompió el alambrado olímpico y se metió en la cancha, “por un elemental instinto de conservación”. Y finalmente, cuestionó que Argentinos no buscara una cancha alternativa con mayor capacidad, para jugar con Boca.
Antes de la “invasión”, de la tribuna local voló un cuchillo a la cancha, que aparentemente tenía como destino a Valentino.


ARGENTINOS JUNIORS: Moreno; Valentino y Ditro; Sainz, Ramaciotti y Malazzo; Canseco, Pando, Carceo, H. González y Sciarra.
BOCA JUNIORS: Roma; Rico y Marzolini; Davoine, Rattín y Benítez; M. A. Rodríguez, J. J. Rodríguez, Valentim, Grillo y Yudica.
Goles: ST 12’ Valentino (penal); 30’ González.
Juez: Bossolino.
Recaudación: $ 684.420.-

El Tribunal de Penas de la AFA, clausuró provisoriamente a la Bombonera, suspendió seis fechas a Valentim y dos al zaguero Rico, por insultar a un línea, aunque en el partido no fue expulsado. Entonces Boca, denunció un complot en su contra, diciendo que el Tribunal buscó privarlos de su goleador en la etapa decisiva del certamen.
Los árbitros, que en ese momento no tenían gremio propio y era la “rama árbitros de UTEDYC”, liderados por Luis Spinetto, anunciaron que no iban a dirigir más a Boca, indignados por las críticas del comunicado del club contra Aurelio Bossolino. Toda la dirigencia del fútbol se unió al reclamo de Armando.
Buscando mediar en el conflicto árbitros-dirigentes, la AFA dispuso que el siguiente partido de Boca (contra Ferro) lo dirigiera el internacional uruguayo Esteban Marino, mediante un acuerdo con la AUF. Marino al arribar a Buenos Aires, dijo que como presidente de gremial arbitral sudamericana no venía a dirigir sino a mediar entre las partes.
La fecha se suspendió, la AFA dio de baja a todos los árbitros y abrió un registro de aficionados y jueces retirados para seguir adelante.

Pocos días después, las negociaciones llegaron a buen puerto. No hubo despidos masivos y se llegó a un acuerdo, pero la Asociación del Fútbol Argentino siguió convocando referís uruguayos (entre ellos Marino) y chilenos, que todas las fechas dirigían tres o cuatro partidos.

Imagen de portada: Esteban marino, árbitro uruguayo.

Scroll al inicio