A través de 52 capítulos semanales, el diario resumió la historia del fútbol argentino y mundial, desde 1893 hasta 1994. Con la producción periodística de Pablo Ramírez, La Nación expuso los aspectos centrales del amateurismo y todos los torneos profesionales argentinos, más “Todos los mundiales, hechos y figuras internacionales”.
La obra fue presentada con un texto de Alberto Laya, titulado “Antes, ahora y siempre”. Decía el jefe de Deportes del diario fundado por Mitre, que “El ensordecedor grito estruendoso seguirá atronando las canchas de fútbol en el vibrante momento supremo: el del gol. Y será siempre así porque ese juego enciende y arde con la pasión, una vehemente y perturbadora agitación del ánimo, dicho académicamente.
En ese rito pagano de las multitudes, todos aspiran al triunfo. El vencido, al fin, tiene un opaco destino de olvido. El fútbol no está agraviado por la amenazadora posibilidad de la derrota.
El fútbol nació hace mucho tiempo. Lo practicaron hombres que ya son sombras, cuando el delirio de las exaltaciones violentas habría sido un impudor. Aquella serena época lejana la devoró futbolísticamente, claro, un entusiasmo enturbiado muchas veces por la ceguera.
Los argentinos sostienen semana a semana, todos los días, un diálogo único con un protagonista absorbente: el fútbol. Por allí, por aquí, en cualquier sitio. Y eso los ayuda a aferrarse a una esperanza. Son los insobornables enamorados de un color, una fidelidad atizada por una fervorosa entrega sin vacilaciones.
Y a cada hora se seguirá hablando de fútbol. Habrá, naturalmente, acuerdos y desacuerdos. Pero ese juego no desfallecerá nunca, porque lo alienta todo el mundo y, además, esos argentinos que creen en sus ídolos y siguen volcando una devoción conmovedora en el más popular de todos los deportes.
Antes, ahora y siempre. Vívala, entonces, a través de esta historia de La Nación”.