El puño derecho del gran Reinaldo, desafiando a la dictadura brasileña

José Reinaldo de Lima, para la tribuna era “Reinaldo” o el “Rei del Mineirao”. Había debutado en primera en 1973 con 16 años. A los 21 era uno de los delanteros más importantes de Brasil en Argentina ’78 y un jugador con una enorme proyección. Fuera de la cancha, el crack del Atlético Mineirao era un militante de izquierda enfrentado con la dictadura que regía en su país desde 1964.
Su costumbre de festejar cada gol con el puño derecho en alto, lo tomó de las “Panteras Negras” estadounidenses; un gesto que molestaba muchísimo a los militares brasileños que no sabían qué hacer con el crack. Todos los “remedios” conocidos (exclusión de la lista, censura, etc.), estaban muy cerca de convertirse en “enfermedad” ante la proximidad de la Copa del Mundo.

Antes del arranque del torneo, Reinaldo charló con el diario opositor “El Movimiento”: “Es hora de acercar a todo el mundo a las decisiones políticas. El pueblo tiene su propia opinión y esa opinión debe ser respetada. La amnistía tiene que venir tarde o temprano. En todo debe haber oposición, pues es así como surgen nuevas ideas y caminos diferentes”.
Después de este reportaje, el almirante Heleno Nunes, presidente de la Confederación Brasileña de fútbol, auspició que no sea tenido en cuenta a raíz de una lesión en su rodilla. Pero el atacante se preparó y venció a todos los problemas físicos.

El dictador Ernesto Geisel, convocó al jugador en Río Grande do Sul y lo recibió vestido con uniforme militar: “Usted juega muy bien, pero que no debería hablar de política, porque de eso nos ocupamos nosotros”. Y por supuesto, le pidieron que abandone su personal festejo…
Brasil debutó frente a Suecia en Mar de Plata, el 3 de abril de 1978 y el “Rei del Mineirao” marcó el gol del empate cuando terminaba el primer tiempo. El goleador levantó su puño derecho.
Fue reemplazado por Roberto Dinamita ante Austria en el tercer partido de primera fase y recién volvió a tener algunos minutos en cancha, frente a Italia por el tercer puesto.

Reinaldo contó en su biografía que mientras estaba en la concentración en el Mundial argentino, recibió un sobre sin remitente procedente de Venezuela, en el que le contaban los alcances del Plan Cóndor: “Guardé el sobre en el fondo de mi maleta y no lo mostré a nadie. Cuando regresé a Brasil lo dejé con el músico Gonzaguinha, que estaba conectado a movimientos de izquierda. Y nunca más volví a este asunto”.
Su rodilla lo retiró del fútbol a los 31 años.

Scroll al inicio