Edmundo Rivero, autor e intérprete de los tangos de “Pelota de cuero”

El tango “Pelota de cuero” de Héctor Marcó (Héctor Domingo Marcolongo) y Rivero, fue el tema central de la película de Armando Bo.

Crecí como crecen, los pobres purretes
la luz de mi barrio fue un rayo de sol,
siguiendo las combas de aquel barrilete
a un arco de trapo le hice el primer gol…

Fui un crack y mis glorias, en locas tribunas
igual que mis sueños quedaron atrás,
y ahora este cruel referí de la zurda
restándome chance me marca el “orsái”.

Pelota de cuero que amé desde pibe…
nacida en la magia de un mundo irreal,
tras de la vidriera, sos para el purrete
como una muñeca que dice:
“Llevame…  que quiero jugar”

Pelota de cuero, bordás en tu vuelo…
el sueño más lindo de la juventud,
nos das en la cancha el triunfo… el fracaso…
más todos queremos beber en tu vaso

¡Pelota de cuero… la gloria de un club!.
mi pálida historia, escrita en tus gajos
recorre a dos arcos el verde tapiz…
y veo a mi madre… ¡cosiendo el andrajo!
que vistió de fútbol mi infancia feliz…

Es esta casaca… azul, franja oro…
llenitas de estrellas, que mi corazón
no puede arrancarla… y me hace en el alma
¡Pelota de cuero… el último gol…!

También formaba parte de la banda de sonido de la película, “Gol argentino” también de Marcó y Rivero.

Por mi casaca blanca y celeste, Copa del Mundo.
Por la legión de todos esos que alzan su gloria,
en la gramilla o en el tablón.
Por ese hincha que los domingos
deja en el fútbol su pecho a tajos,
cuando la loca de doce gajos
busca los puntos de la ilusión.
Por el canilla, por el purrete
que atrás del arco grita su verbo
dejo este tango para el recuerdo,
como un golazo del corazón.

Los once leones del cuadro argentino
ya están en la cancha midiendo al rival.
Ya suena el silbato, ya el arco enemigo
de miedo en sus redes parece temblar.
La esférica danza su loca pirueta,
la hinchada delira caldeándose al sol.
Y a músculo y nervio sedientos de meta
van cinco saetas en busca del gol.

De pronto un pase del eje medio,
un wing se corta centrando al field.
La toma un ágil, driblea un hombre,
ya las tribunas están de pie.
Empieza el vino, gran remolino,
pase y gambeta, suena un tapón
¡Goool!
Gol en el aire, gol argentino,
y a la criolla nace un campeón.

La estrella del fútbol rutila en el Plata,
nació en un potrero de un pie sin botín.
De un pie de lauchita, de un barrio de lata,
por eso es suburbio shoteando en un team.
El mundo te aclama, campeón de campeones,
mi blanca y celeste casaca inmortal.
Un hurra a esos cracks que te dieron honores. ¡Hurra!
Silencio muchachos por los que no están.

De pronto un pase del eje medio,
un wing se corta buscando el gol.
Gol en el aire, gol argentino
y a la criolla nace un campeón.

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