Tilcara: La Selección argentina a 2400 metros de altura y 30 grados

Enero de 1986. El plantel de Carlos Salvador Bilardo trabajó en la Quebrada de Humahuaca, buscando “amigarse” con la altura y el calor, que iban a reinar en México durante el mes de junio. Bernardo Lozada, cardiólogo especialista en altura, convenció al entrenador argentino de la necesidad de trabajar en condiciones geográficas y climáticas similares a las mexicanas. Fundamentó su hipótesis, en que más allá que toda aclimatación en altura pierde efecto 48 horas después de regresar al llano, el propósito era “trabajar la familiarización de los jugadores a la altura y su adaptación psicológica. El jugador se acobarda con los síntomas de la altura y entonces es mejor vivir la experiencia antes. Porque cuando el jugador vence a la altura, ya no le teme más”.
Los dos datos que más le importaban al cuerpo técnico (Carlos Pachamé, Ayudante de Campo; Raúl Madero, Médico y Ricardo Echeverría, Preparador Físico), quedaron confirmados el 15 de diciembre del ’85, cuando el sorteo del Mundial de México generó los tres rivales de la albiceleste en el Grupo A y las sedes de cada encuentro. El equipo argentino tenía que enfrentar a Italia, Bulgaria y Corea del Sur, dos partidos en el Distrito Federal y el restante en Puebla.

Los jugadores solo tuvieron una noche libre, cuando a la ciudad había arribado un micro con turistas y se organizó una fiesta en un salón a cinco cuadras del hotel de la Selección. Bilardo los autorizó a concurrir y a permanecer hasta la 01:00 de la madrugada, pero necesitaba saber si todo estaba en orden. Entonces se puso una pollera negra, alpargatas y un sombrero. Llegó hasta el centro de la pista y se puso a bailar con el plantel. Se acercó a Ruggeri y le dijo que se podían quedar hasta las 03:00, “porque estaba todo muy lindo”.

Viajaron al norte 14 jugadores “locales”, que entrenaron entre el 6 y el 15 de enero. En Humahuaca el combinado local compuesto por jugadores del Ciclón y Estudiantes, enfrentaron a figuras como Ricardo Bochini, Ricardo Giusti, Néstor Clausen, Sergio Batista, Claudio Borghi, Oscar Ruggeri, Héctor Enrique, Carlos Tapia, Oscar Garré y José Brown. La delegación se alojó en el Hotel de Turismo y entrenó a tres turnos en la cancha de Pueblo Nuevo.
En Europa quedaron los “extranjeros”: Diego Maradona (Nápoli), Jorge Valdano (Real Madrid), Jorge Burruchaga (Nantes) y Daniel Passarella (Inter).
La historia de Tilcara la copó una promesa incumplida. Cuenta la leyenda que algunos miembros del plantel le juraron a la Virgen de Copacabana, volver a Tilcara si Argentina ganaba el Mundial, pero eso no sucedió hasta que en 2018 Coca Cola financió una puesta en escena para que 8 ex campeones de México volvieran a la Quebrada. 

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