Desde chiquito me enamoré, del Globo y de la Quema (Vicente)

Foto de portada: Hugo Tedesco, Miguel Brindisi, Araquen de Melo, Tito Manuel Gomez y Luis Giribet.

Para poder conocer de cuerpo entero al autor del libro, hay que presentarlo a través de la suma de las partes. Abogado, dirigente político, concejal metropolitano, candidato a presidente de la Nación, amante de los tangos de Osvaldo Pugliese y los poemas de Mario Benedetti. Y por supuesto, fanático, vicepresidente y presidente de Huracán. 

Cuando editó “Del Globo a la Quema”, tenía 54 años y la editorial “Haciendo Punta” definía a su obra como “la recuperación para todos, hinchas y no hinchas, futboleros y no futboleros, de la posibilidad de integrar fantasía y realidad, gratuidad y esfuerzo, irracionalidad y reflexión.  Por eso además, este libro de fútbol habla también de política, de vida, de derechos humanos, recorriendo etapas y facetas de nuestro país sin pretensiones literarias, con humildad y la sencillez de un relato intimista para lectores cómplices”.

La obra fue presentada, por el periodista Mario Wainfeld: “El fútbol involucra enormes intereses comerciales.  Nadie lo ignora…  Pero cuando entran los equipos a la cancha, caen los papelitos o se enciende el televisor, empieza la fiesta, el espacio ajeno a lo cotidiano, la fantasía.  Como cuando aparece el León de la Metro.  Pero mucho más, porque ningún escenario encierra tanta emoción, tanto suspenso, como en el fútbol.  Cuyo final, cuyo resultado, a diferencia de otros hechos artísticos, nadie conoce (ni aún los intérpretes), porque se crea en el momento.  Pero eso, también se sufre o goza tanto”.

El prólogo es de otro periodista, Ezequiel Fernández Moore: “Néstor Vicente tomó una pelota y se puso a jugar.  No lo hizo como sí lo hicieron muchos otros, para ganar posiciones de poder, para negociar o para no enterarse de nada.  La tomó simplemente para jugar”.

El libro recorre sin correlatividad, hechos y personajes de la historia del equipo de Parque Patricios: el campeón 1973, el equipo del “Gitano” Juárez, el ascenso de 1990, el subcampeonato del Apertura 1994, el nacimiento de la institución, la vida de Jorge Newbery y su particular relación con Alfredo Palacios, los campeonatos de la década del ’20; las canchas de Huracán; Hermino Masantonio y la campaña del ’39.

Casi sobre el final de la obra, el espíritu del trabajo de Vicente, quedó retratado en un poema de Juan Garlos Guastoni (hincha de San Lorenzo y amigo del autor), titulado “De huracanes y ciclones”. Esa geografía de fronteras invisibles, que solo separa pasiones futboleras.

Domingo de trifulca y entrevero.
Encono singular.  Domingo denso
de pasión y de grito futbolero…
se enfrentan Huracán y San Lorenzo.

Las hinchadas del “cuervo” y el “quemero”
Hoy concuerdan un único consenso:
les parece más linda “la de cuero”
y el verde de la cancha más intenso…

Son noventa minutos de porfía
ciñendo el corazón.  Y de repente
la explosión!; el clamor!; la algarabía!

De un ”Goooooool” inapelable y concluyente
trayendo tu pesar o tu alegría.
(Mi alegría o pesar, inversamente).

Los campeones del ’28 reflejados de esta manera por el número 522 de “El Gráfico” y antes del Mundial de 1974, la revista “Goles” dijo que a René Houseman, “en Europa lo llaman el nuevo Garrincha” (foto).

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