Nacional 1982: Guerra en Malvinas, fútbol en el resto de la Argentina

Foto de portada: Carlos Timoteo Griguol, técnico del Ferro campeón.

La guerra comenzó el 1 de mayo. Un día antes de jugarse la 14° fecha del torneo Nacional, los aviones británicos atacaron Puerto Argentino. El conflicto que había empezado el 2 de abril con la recuperación de las islas, convivió casi un mes con centenares de eufemismos, que intentaban eludir la verdad. Pero a partir de ese momento, ya no había espacios para mensajes a medias.
Las bombas estallaron aquel sábado en el que comenzaba mayo, sobre la pista de aterrizaje de la capital del archipiélago y el domingo, se jugó al fútbol en todo el país. Cómplices y protagonistas directos o indirectos con distinta responsabilidad, se encadenan AFA, dirigentes, entrenadores, jugadores, público, periodistas, medios…, todos. Cada uno desde su rol.  Por acción u omisión, con su palabra o su silencio, el fútbol fue una vez más funcional al poder real, pero esta vez de la mano de uno de los pretextos más aberrantes: jugar a que todo estaba bien y apuntalar la campaña destinada a anestesiar a millones de habitantes, detrás de la pelota.

Pero aquella jornada del Nacional, cuando River le ganó a Quilmes como visitante, Boca y Estudiantes empataron 1-1 y F.C. Oeste venció 3-1 a Argentinos en Caballito, se disputó a pesar de 323 muertes. Esa mañana la flota inglesa, hundió el Crucero General Belgrano. Fuera de la zona de exclusión, el submarino atómico Conqueror atacó a la embarcación argentina.  Después hizo lo mismo con el Aviso Sobral, para sumar otras ocho víctimas. En total, 331 argentinos habían perdido la vida en el Atlántico Sur y sin embargo hubo fútbol…

La semana que sirvió como antesala de la 15° fecha, fue escenario de hechos políticos y militares, que recalentaron el enfrentamiento. En realidad, después del hundimiento del Belgrano, la posibilidad de frenar la escalada de violencia de la mano de una salida diplomática, parecía imposible. El conflicto entró en un callejón sin salida y en ese momento, aunque la dictadura todavía hablaba ante los medios de la posibilidad de sentar a las partes a una mesa de negociación, sólo había espacio para las armas.

El 4 de mayo los aviones argentinos produjeron el hundimiento del Sheffield. Respondieron los ingleses con nuevas incursiones aéreas sobre Puerto Argentino y Puerto Darwin. En la misma jornada, aviones navales argentinos Super Etendard, equipados con mísiles Exocet, hundieron al destructor Sheffield. Sobre el final de la jornada, la prensa en Buenos Aires, habló de un Sea Harrier derribado en Goose Green.

 

Al día siguiente, el delegado de la dictadura argentina ante las Naciones Unidas, Eduardo Roca, condenó a los Estados Unidos por su apoyo a Gran Bretaña y aceptó una posible intervención de la ONU como mediador. El 6 de mayo, las Naciones Unidas propusieron como paso previo a la iniciación de las conversaciones, el retiro de las fuerzas de ambos países del archipiélago. La respuesta de Londres no se hizo esperar y al día siguiente amplió el bloque naval a sólo 12 millas del litoral marítimo argentino.
El 9 de mayo comenzó la 15° del Nacional, que se completó al día siguiente. Ese mismo día fue hundido el pesquero argentino “Narwal” y el 10 de mayo, Gran Bretaña decretó una zona de exclusión aérea alrededor de la isla Ascensión, equivalente a 100 millas náuticas.

Entre el 9 y el 10 de mayo, River perdió 3-2 en el Monumental frente a Instituto; N.O.Boys le ganó 2-0 a Quilmes en el Parque y Unión goleó 5-0 a Argentinos. Con tantos de Brailovsky y el “Loco” Salinas, Independiente venció 2-1 a Atlético Concepción en Tucumán; Ferro goleó 4-0 a los cordobeses de Unión San Vicente en Caballito; Racing empató 0-0 con San Martín de Tucumán y Vélez cayó en Córdoba ante el Racing local 3-2.

El 12 de mayo se informó que desde Southampton, partieron a bordo del transatlántico Queen Elizabeth, 3 mil soldados británicos hacia el Teatro de Operaciones, entre ellos, un regimiento de “Gurkas”. En esa misma jornada, aviones argentinos causaron graves averías a dos fragatas.
Llegaron a Buenos Aires, 48 horas después, los 189 argentinos que habían sido capturados en las Georgias, después de la capitulación sin enfrentar al enemigo, de Alfredo Astiz. Horas más tarde, se produjo un ataque nocturno en Malvinas y 11 aeronaves argentinas fueron destruidas en tierra.

Parte de la flota británica cañoneó Puerto Calderón, en la isla de Borbón, el 15. Al día siguiente fue hundido el mercante “Río Carcarañá”, averiado el “Bahía Buen Suceso” y bombardeada la isla Soledad.
Entre el 16 y el 17 de mayo, mientras a la lucha en el sur le quedaba menos de un mes, se jugó la última fecha de la primera fase. En los partidos más importantes, Quilmes le ganó 3-1 en el sur a Gimnasia y Esgrima (Jujuy); River perdió 4-2 con Independiente Rivadavia en Mendoza y en Avellaneda, el futuro campeón, F.C. Oeste le hizo 4 a Indendiente en Avellaneda.
En la Bombonera, Boca derrotó al “Lobo” mendocino 1-0; Talleres derrotó 2-1 a Rosario Central en Arroyito y Vélez terminó con Racing 2-0.

El 17 de mayo, la Comunidad Económica Europea renovó las sanciones a la Argentina. Dos días después los ingleses profundizaban el hostigamiento aéreo y avanzaban con unidades de superficie.
Tres días después, Javier Pérez de Cuellar, Secretario General de la ONU, anunció que sus gestiones en favor de la paz resultaron inútiles, paralelamente el Gobierno peruano presentó una propuesta, que también fracasa. El 21 de mayo, luego de sufrir daños de magnitud en cuatro fragatas, el hundimiento de la Fragata Ardent, perder tres aviones Harrier y dos helicópteros, los británicos lograron establecer una cabecera de playa en Puerto San Carlos.
El 23 se renovaron los bombardeos a Puerto Argentino. Se prolongaron 48 horas y presagiaban la derrota. En ese contexto se jugaron los partidos de ida por los cuartos de final del Nacional. Talleres (Córdoba) y Racing (Córdoba), empataron 1-1; el Estudiantes de Carlos Bilardo venció 3-1 a San Martín de Tucumán (Trama, Gottardi y Brown); Unión como local igualó 1-1 con Quilmes y F.C. Oeste logró en Mendoza una importante victoria para llegar a semifinales 1-0 (Miguel Angel Juárez) ante Independiente Rivadavia.

El 24 de mayo fue hundida la fragata británica Argonaut y el 25, aviones argentinos averiaron a tres fragatas misilísticas y al transporte pesado “Atlantic Conveyor”, que se hundió el 31. El 25 fue bombardeado el destructor “Coventry”; mientras la aviación inglesa perdió tres Harrier, en un nuevo ataque a Puerto Argentino.
El Papa llegó a Londres el 28 de mayo, mientras las tropas inglesas avanzaban sobre Darwin y Pradera del Ganso. Antes del comienzo de la jornada en la que se iban a jugar las revanchas de cuartos de final el 30 de mayo, la prensa argentina informó que la aviación argentina consiguió averiar al portaaviones “Invencible”, dato que Londres jamás confirmó.

Volviendo al inalterable mundo del fútbol, en el duelo de cordobeses pasó Talleres. El equipo de Labruna, le ganó 3-1 al Racing cordobés con dos goles del eterno “Pedrito” González en tiempo suplementario. El futuro subcampeón, pasó a semifinales venciendo a Unión (Santa Fe) por penales 4-3, luego de empatar 1-1. Clasificó Estudiantes (La Plata) con el 2-2 en Tucumán ante San Martín, con dos goles de Gottardi. Y con un empate sin goles en Caballito, Ferro dejó atrás al Independiente mendocino.

Al día siguiene dos Skyhawk argentinos fueron derribados y confirmaron que durante esa jornada, terminó de hundirse el Atlantic Conveyor, que el 25 de mayo había sido alcanzado por un misil Exocet. El 2 de junio, las gestiones de paz de la ONU, volvieron a fracasar. Avanzadas británicas se encontraban ya a 20 kilómetros de Puerto Argentino y el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas aprobó la resolución 505, que designaba mediador a Pérez de Cuéllar, mientras las tropas británicas tomaban Monte Kent.
Al día siguiente, la dictadura argentina coqueteó con sus “antiguos enemigos”, en la reunión de Países No Alineados. En La Habana, el canciller Costa Méndez pronunció un discurso reclamando la integración del mundo subdesarrollado, en solidaridad con la posición argentina en el conflicto. El 4 de junio, un nuevo proyecto de cese del fuego es vetado en las Naciones Unidas por los Estados Unidos y Gran Bretaña.
El 6, como si no pasara absolutamente nada en el sur, Quilmes con 2 goles de Daniel Acevedo, venció como local a Estudiantes y en Caballito, con tantos de Juárez (2), Cañete y Cúper, el F.C.Oeste de Griguol le hizo 4 a Talleres. Dos días después la Fuerza Aérea Argentina rechazó el primer gran intento inglés de desembarco, en Fitz Roy y Bahía Agradable. Fueron hundidas la fragata Plymouth y los transportes de tropas Sir Galahad y Sir Tristán.

El 11 de junio, Juan Pablo II llegó a Buenos Aires, para convocar a una “unión por la paz”, en medio de una gigantesca manifestación en Palermo. El jefe de la Iglesia Católica sabía que la intransigencia inglesa con la que se topó en Londres, atentaba contra el fin de la guerra, por otros medios que no fueran los militares. Pero tampoco la dictadura argentina, le reclamaba al Papa que se ponga al frente de una solución negociada para frenar las muertes.
Al día siguiente las tropas inglesas avanzan hacia Puerto Argentino en búsqueda de la batalla final, tomando 400 prisioneros. El 13 de junio, las fuerzas británicas penetraron las defensas argentinas.

Mientras esto sucedía, Quilmes le ganaba 1-0 a Estudiantes con un penal convertido por Milozzi y en Córdoba se jugaba el mejor partido de todo el torneo: Talleres 4-F.C.Oeste 4.  La tarde de los 3 goles de Miguel Angel Juárez. Aquel equipo cordobés que dirigía Angel Labruna, en una de sus últimas grandes campañas en el Nacional, formó esa tarde con César Mendoza; Ocaño, Miguel Angel Oviedo, Artico y Pavón; Juan José López, Coudannes y Jorge Bianco (Luis Ludueña); Pedro González, Morete y José Omar Reinaldi.
Ese mismo día, Argentina debutó en el Mundial de España, perdiendo 1-0 en el Camp Nou de Barcelona ante Bélgica.

El 14 de junio, se firmó el alto el fuego. De un lado, el general Jeremy Moore, el comandante de las fuerzas británicas y del otro, el general Mario Benjamín Menéndez, gobernador militar de las Islas Malvinas.
Las finales del Nacional se jugaron entre el 20 y el 27 de junio. En el partido de ida, Quilmes y F.C.Oeste empataron 0-0, en el sur. El local con Hugo Tocalli; Zárate, Milozzi, Clide Díaz y Oscar Gizzi; Oscar Gissi (Frediani), Gáspari y Víctor Martínez (Ramón Ponce); Lorea, Acevedo y Converti.  El “Verde” salió con Basigalup; Roberto Mario Gómez (Silvio Sotelo), Cúper, Rocchia y Oscar Garré; Carlos Arregui, Saccardi y Adolfino Cañete; Crocco (Julio Jiménez), Alberto Márcico y Miguel Angel Juárez.
En el último encuentro, estuvieron casi los mismos protagonistas, salvo el ingreso de Frediani por Víctor Martínez. El equipo de Caballito ganó 2-0 (Juárez y Rocchia) y se consagró campeón por primera vez en su historia. Se vendieron más de 21 mil entradas, con una recaudación de casi 900 millones de pesos.
Un campeonato jugado mientras el país estaba en guerra…, mientras en el sur se multiplicaban las muertes y en toda la Argentina se gritaban goles…

https://www.youtube.com/watch?v=Xg1IzCCpqaI

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