Comenzó su carrera en Central Español (Uruguay) y dos años después fichó para Nacional (campeón 1946-1947), equipo en el que rápidamente se recibió de ídolo y llegó a la Celeste. Pero en octubre del ‘49, golpeó al árbitro del clásico con Peñarol, fue suspendido un año y no pudo jugar el Mundial de 1950.
Llegó a River (140 partidos y 74 goles) y fue campeón en 1952, 1953 y 1955. Debutó con la camiseta millonaria, el 2 de abril de 1955, por la 1° fecha del campeonato: 2-0 a N.O. Boys en Rosario, con un gol del uruguayo.
N.O. BOYS: Chamorro; Cabrera y Miotti; Lombardo, Faina y Puisegur; Contini, Mardizza, Benavídez, Montaño y Ortigüela.
RIVER PLATE: Carrizo; Kelly y Soria; Yácono, Castagno y Ramos; E. Castro, W. Gómez, Fizel, Labruna y Loustau.
Goles: PT 1’ Gómez; 16’ Fizel.
Juez: Wilbraham.
Recaudación: $ 45.119.-
Ultimo partido en River, el 11 de diciembre de 1955, por la 30° del campeonato: 2-2 con Racing en el Monumental.
RIVER PLATE: Carrizo; Venini y Vairo; Mantegari, Rossi y Sola; Vernazza, Sívori, Gómez, Labruna y Zárate.
RACING: Favalli; Anido y R. Fernández; Giménez, Cap y Sivo; Corbatta, Maschio, Blanco, Simes y Cigna.
Goles: PT 3’ Sívori; 25’ Blanco. ST 15’ Gómez; 20’ Simes.
Juez: Burfield.
Recaudación: $ 102.274.-
En el ’56 pasó al Palermo (Italia) y tres años después volvió al tricolor de la capital uruguaya. Luego pasó al Cúcuta (Colombia) y después jugó en el Deportivo Galicia (Venezuela). Terminó su carrera en 1964.

Junto a Labruna y Loustau, los sobrevivientes de La Máquina en la década del ’50, que formaron una nueva sociedad indestructible con el fútbol y los goles de Walter Gómez.
El 16 de julio de 1950, cuando llegó la noticia de la victoria de Uruguay ante Brasil en el Maracaná (2-1) y los visitantes se coronaron campeones del mundo, en Buenos Aires se detuvo el partido que estaban jugando River-San Lorenzo, para que los compañeros del Botija, lo levantaran en andas.
La suspensión. Cuando designaron a Aníbal Bochetti, para dirigir el clásico uruguayo del 9 de octubre 1949, comenzó la polémica. Se decía que el juez era hincha de Peñarol y la gente de Nacional, pedía otro árbitro. Pero finalmente, Bochetti salió a la cancha.
Cuando ganaba el aurinegro con un gol de Ghiggia, el juez marcó un dudoso penal para Peñarol. Las protestas dejaron a Nacional con 10 hombres, por la expulsión de Eusebio Ramón Tejera.
El penal lo pateó Míguez y Aníbal Paz lo rechazó, sin retener la pelota. En el rebote, Vidal atropelló al arquero y marcó el segundo.
Regresaron las protestas de los jugadores del tricolor y Walter Gómez golpeó al árbitro. Nacional quedó con 9 hombre y no salió a jugar el segundo tiempo.

