4 de julio de 1998. Stade Vélodrome de Marsella, la casa del Olimpique. Después de una actuación matemáticamente perfecta en la fase de grupos (3 victorias, sin goles en contra) y de eliminar a Inglaterra por penales (2-2 en el juego y 4-3 desde los 12 pasos), Argentina enfrentó a Holanda por cuartos de final.
A los 12’ del primer tiempo, Patrick Kluivert después de una gran triangulación junto a Ronald de Boer y Dennis Bergkamp, puso en ventaja a los naranjas. Pero 5’ más tarde Claudio López empató el partido, después de una habilitación de Juan Sebastián Verón.
PLANTEL ARGENTINO: Carlos Roa, German Burgos, Pablo Cavallero (arqueros), Roberto Ayala, Jose Chamot, Mauricio Pineda, Roberto Sensini, Pablo Paz, Nelson Vivas, Javier Zanetti (defensores), Matías Almeyda, Diego Simeone, Juan Verón, Leonardo Astrada, Sergio Berti, Marcelo Gallardo (mediocampistas), Claudio López, Gabriel Batistuta, Ariel Ortega, Abel Balbo, Hernán Crespo y Marcelo Delgado (delanteros).
El equipo de Daniel Passarella apostó al contragolpe en el complemento y hasta cediendo un porcentaje muy alto del protagonismo del partido y guardando a Marcelo Gallardo en el banco, tuvo chances de llevarse el pasaporte a semifinales. El remate de Gabriel Batistuta que devolvió el palo, a los 18′ del complemento y luego la expulsión de Arthur Numan a los 76’, parecían señales que marcaban el destino del partido.


Pero cuando faltaban 3’ para el final Ariel Arnaldo Ortega se dejó caer dentro del área ante el cruce de Jaap Stam, el árbitro no compró, Van der Sar se acercó a increpar al jujeño y la respuesta del jugador argentino fue levantarse para aplicarle un irresponsable cabezazo al arquero. Momento clave de un duelo ajedrecístico, que empezaban a definir los detalles…
ARGENTINA: Carlos Roa; Javier Zanetti, Roberto Ayala, Roberto Sensini y José Chamot (Abel Balbo); Diego Simeone, Matías Almeyda (Mauricio Pineda), Juan Sebastián Verón y Ariel Ortega; Claudio López y Gabriel Batistuta.
HOLANDA: Edwin van der Sar; Michael Reiziger, Jaap Stam, Frank de Boer y Arthur Numan; Phillip Cocu, Edgar Davids, Ronald de Boer (Marc Overmars) y Wim Jonk; Patrick Kluivert y Dennis Bergkamp.
La tarjeta roja desacomodó al equipo blanquiceleste y el partido que parecía tener destino de alargue, quedó en manos de Dennis Bergkamp. A los ’89 el delantero bajó un pelotazo cruzado de Frank de Boer que nació en campo holandés, después que un desborde del Piojo por izquierda le quedó muy alta a la entrada al área chica del Bati. Cuando la dominó dejó en el camino el cruce de Ayala y ante la salida de Roa, la puso en el segundo palo con la cara externa de su botín derecho.
Terminaba de manera traumática la primera experiencia mundialista sin Diego Maradona en la cancha.