26 de noviembre de 1961. Racing llegó campeón, al clásico de Avellaneda. En la fecha anterior se había consagrado ante San Lorenzo.
En el Presidente Perón, la Academia se imponía 1-0 con gol de Raúl Belén, desde los 32’ del primer tiempo. Victoria parcial que no alcanzaba para vengar el 0-4 de la primera rueda, un triste recuerdo que esa tarde quedó totalmente eclipsado por una nueva vuelta olímpica.
Hasta que a los 30’ del complemento, Negri sacó largo buscando a Oleniak por la izquierda. El delantero entró al área, dejó en el camino a Toriani y el arquero del Rojo lo trabó desde atrás. Penal para todos, menos para el árbitro Juan Regis Brozzi.
En la respuesta de esa jugada, Independiente encontró el empate a través de Edgardo D’Ascenzo, luego de una serie de rebotes
Polémica, protestas y el juez marcando el centro del campo de juego luego de consultar con el línea. D’Ascenzo festeja pateando una y otra vez la pelota en el arco local, hasta que llegó una trompada de Juan Mesías y se desató el escándalo.
RACING: Osvaldo Negri; Norberto Anido, Juan Mesías; Roberto Blanco, Anacleto Peano, Federico Sacchi; Oreste Corbatta, Juan José Pizzuti, Juan Oleniak, Rubén Sosa y Raúl Belén. DT: Saúl Fortunato Ongaro.
INDEPENDIENTE: Osvaldo Toriani; Rubén Navarro, Raúl Decaría; Roberto Ferreiro, Alcides Silveira, Jorge Maldonado; Jorge Vázquez, Ramon Abeledo, Joao Lanzone ‘Lanzoninho’, Edgardo D’Ascenzo y Tomás Rolan. DT: Oswaldo Brandao.
Goles: PT 32’ Belén. ST 33’ D’Ascenzo.
Expulsados: ST 34’ Lanzoninho, Vázquez, Rolán y Silveira, Negri, Blanco, Mesías, Sánchez (arquero suplente) y Ongaro (DT).
Lesionados: ST 10’ Sosa, 30’ Sacchi.
Arbitro: Juan Regis Brozzi.
Recaudación: $ 828.440.-
El árbitro comenzó a repartir tarjetas rojas “simbólicas”, porque en realidad todos participaron del combate. Cayeron Tomás Rolan, Alcides Silveira, Jorge Vázquez, Lanzoninho (Independiente), Negri, Roberto Blanco y Mesías (Racing). También fueron expulsados el arquero suplente del campeón y director técnico: Ataúlfo Sánchez y Saúl Ongaro.
Por lo tanto, expulsado el arquero titular de Racing y también su reemplazo, Juan José Pizzuti se puso el buzo y se paró bajo los tres palos. Pero a las expulsiones, se sumaron las bajas de Rubén Sosa y Federico Sacchi, lesionados durante el segundo tiempo.
El partido estuvo detenido poco más de 40’. Los disturbios siguieron en las tribunas y la respuesta de la bonaerense, fue una lluvia de gases lacrimógenos.
El clásico volvió y en medio de una paz negociada, se mantuvo el resultado, se apagó la violencia y luego del pitazo final, Racing dio la vuelta olímpica.