Cuando la selección de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas llegó a Olavarría, cargaba con un invicto de 18 partidos: 13 victorias y 5 empates, con 43 goles a favor y 10 en contra. Venía de empatar 1-1 con Argentina en el Monumental (14 de abril de 1982) y el equipo de la cementera, estuvo en la cancha para observar al rival. Los soviéticos no perdían desde el 21 de noviembre de 1979, cuando en Tbilisi (Georgia), fue derrotada 3-1 por Alemania Federal.
Cuenta la leyenda que por entonces se hablaba de un premio singular: todo el plantel a España, para presenciar el próximo Mundial…
LOMA NEGRA: Luis Barbieri; Carlos Squeo, Jorge Pellegrini, Norberto D’Angelo y Osvaldo Cristofanelli; Osvaldo Mazo, Osvaldo Rinaldi y Carlos Sosa (Gaitán); Félix Orte, Armando Husillos y Pedro Magallanes. DT: Rogelio Domínguez.
UNION SOVIETICA: Victor Chanov; Tengis Sulakvelidze, Dimitri Jovaulev (Chivadze), Anatoli Demianenko y Segei Baltacha; Fedor Tchesenkov (Buriak), Andrei Val y David Kipiani (Khizaniskhvili); Sergei Andreev (Daraselia), Khoren Oganessian (Oleg Blojing) y Yuri Blokhian. DT: Konstanti Beskov.
Arbitro: Juan Carlos Coradina.
En la cancha de Racing de Olavarría (“Ignacio Zubiria”), con una recaudación de 117.110.000 pesos y un gol de Armando Mario Husillos a 9’ del final, el equipo de Amalita Fortabat se impuso 1 -0. No viajaron a Europa para ver la Copa del Mundo, pero la millonaria repartió 30 mil dólares entre todo el plantel y cuerpo técnico.

El grito del Pampa Orte y el salto de Magallanes, porque el toque de Husillos después de un rebote que regaló Chanov, ya dormía en la red. Barbieri el arquero de Loma Negra en el sorteo, Amalita festejando en el vestuario y la salida de los dos equipos.