Después del Mundial ’78, el destino de Osvaldo Ardiles fue Inglaterra. Junto a Julio Ricardo Villa y con la camiseta del Tottenham Hotspur, se convirtieron en los primeros jugadores argentinos de la historia de la Liga. En realidad, fueron los primeros latinoamericanos “importados” en un equipo de la Premier, ya que los hermanos chilenos Jorge y Eduardo Robledo, que jugaron desde finales de la década del ’40 en el Newcastle, vivieron desde niños en Gran Bretaña.
La hinchada del Tottenham, primero convirtió en ídolo local a Ardiles y el “Pitón” de Instituto (Córdoba), Huracán y la Selección de Menotti, se convirtió en “Ossie”. A partir del golazo de la final de la Copa Inglesa de 1981 ante el Manchester City, Villa también tiene su estatua.
Pero cuando el 2 de abril de 1982, la dictadura del general Galtieri desembarcó en las Islas Malvinas, Ardiles entendió que no podía seguir jugando en el fútbol inglés. “Mi mundo entero colapsó”, contó años más tarde, en su libro autobiográfico “Ossie’s Dream”. Su última función fue al día siguiente, cuando jugó la semifinal de la Copa Inglesa ante el Leicester City en el estadio del Aston Villa.
La hinchada del Leicester, cantaba “England, England”, en un mensaje sin intermediarios para el cordobés. Pero la tribuna del Tottenham tuvo dos reacciones a corazón abierto: gritaron “Argentina, Argentina” y mostraron una bandera que decía “Argentina can keep the Falklands, we’ll keep ‘Ossie” (“Argentina se puede quedar con las Malvinas, nosotros nos quedamos con Ossie”).
Ganó el equipo de Ardiles 2-0 y como ya estaba pactado, pocas horas después del partido voló hacia Buenos Aires para sumarse a la Selección. “¡Ossie va a la guerra!”, fue la respuesta amarillista de “The Sun”. El diario decía que como el jugador había realizado el servicio militar, era reservista y por lo tanto iba a pelear “matando ingleses”… Ardiles nació en 1952, tenía 10 años más que la clase reincorporada para sumarse a la ’63, que se encontraba haciendo la colimba desde principios del ’82.
Mientras el “Pitón” entrenaba con el equipo nacional (el 14 de abril fue titular en el amistoso que terminó 1-1 con la Unión Soviética), su primo José Leónidas Ardiles, primer teniente de la Fuerza Aérea, se encontraba prestando servicios en la VI Brigada con asiento en la ciudad de Tandil.
En el mes que medió entre la recuperación del territorio insular y el estallido de la Guerra, el mediocampista por derecha se preparaba para defender el título del ’78 en España y mientras el militar, se aprestaba para entrar en combate.
Sábado 1 de mayo. El bombardeo a Puerto Argentino, abrió el conflicto bélico. José partió desde Río Grande hacia las islas en su Mirage M-5. El Ragger del capitán Carlos Rodhes, se quedó en tierra por fallas en su avión. Ardiles cumplió con la misión de atacar a una fragata enemiga que se dirigía a Darwin. Pero luego dos Sea Harrier ingleses fueron a buscarlo y tras un combate intenso, uno de ellos lo alcanzó. Un misil aire-aire Sidewinder AIM-9, hizo impacto contra el avión del oficial argentino de 27 años. Su cuerpo nunca fue encontrado.
Osvaldo años después, contó que el piloto inglés que derribó el avión, le envió una carta a su tío, para que no siguiera buscando a José, explicando que era imposible que haya escapado de la explosión.
El 8 de mayo de 1982, Osvaldo Ardiles fue uno de los cuatro integrantes del plantel albiceleste que participó de “Las 24 horas por Malvinas” (ATC), el programa que recaudó fondos y todo tipo de ayuda para los soldados. Ayuda que jamás llegó a destino.
“Quiero agradecer en nombre de todos mis compañeros que nos hayan invitado a este programa y que podamos estar así, juntos, de alguna manera, poniendo nuestro granito de arena para esta gran causa nacional que son las Islas Malvinas”, dijo el jugador.

Revista “Goles” 1766, Noviembre 1982
Un día después del debut ante Bélgica en Barcelona (0-1), terminó la Guerra. Ardiles no volvió a Inglaterra y fue cedido a préstamo sin opción por un año, al París Saint German. Solo jugó 14 partidos y convirtió un gol.
En enero de 1983, Ardiles regresó a Inglaterra. Jugó 311 partidos, marcó 25 goles y logró 4 títulos, a lo largo de una década con los Spurs. Sus dos últimos equipos en Iglaterra, fueron el Blackburn Rovers (1988-1989) y el Swindon Town (1989-1991).En 1993, se convirtió en el primer entrenador no británico que tuvo el equipo.